Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La Corredoria reparte 800 bollos en defensa de su modelo de fiestas: orquestas, barracas y tradición

"Llevamos luchando desde marzo para que salgan adelante, es cada vez más complicado", afirma Clara María Iglesias, presidenta de la sociedad de festejos

Por la izquierda, Clara María Iglesias, Paulino Álvarez y Beatriz Álvarez, durante el reparto.

Por la izquierda, Clara María Iglesias, Paulino Álvarez y Beatriz Álvarez, durante el reparto. / Mario Canteli

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
La Corredoria

Las fiestas de San Juan de La Corredoria llegan a su penúltima jornada con la entrega de 800 bollos. El tradicional reparto popular congregó a socios de la comisión de fiestas, comercios colaboradores y vecinos en una plaza del Conceyín repleta de barracas y con el escenario de la orquesta Panorama City, encargada de la verbena del lunes. Estos dos elementos, la orquesta y las barracas, se han convertido en excepción tras haber desaparecido del resto de fiestas populares celebradas en Oviedo.

"Llevamos luchando desde marzo para que salgan adelante las fiestas, es cada vez más complicado", afirma Clara María Iglesias, presidenta de la Sociedad de Festejos "San Juan" de La Corredoria. La celebración del barrio más populoso de Oviedo es una de las únicas que sigue contando con barracas y orquestas entre las celebradas dentro de la ciudad. "Cada vez son más problemas. Este año tengo que agradecer al Ayuntamiento porque puso de su parte y me ayudaron mucho", añade la organizadora, quien reconoce que saca fuerzas para "seguir luchando" en el recuerdo de Luis Miguel Fernández, quien fue el "alma" de las fiestas hasta su fallecimiento en 2018.

El reparto del bollo es uno de los imprescindibles de las fiestas, pero si hay una actividad que define la esencia de la celebración de San Juan en La Corredoria es la gran fabada, una cita que figura en el programa desde hace aproximadamente un siglo, cuando Pepe Cañal, primer presidente de la sociedad de festejos, la creó. "Es una tradición muy antigua, se celebra desde antes de 1936. Nació como una comida que hacían los miembros de la sociedad el lunes para cerrar las fiestas y ha llegado hasta nuestros días", explica Paulino Álvarez, uno de los vecinos más queridos del barrio. La fabada, celebrada el pasado sábado 20, aguanta los envites de la modernidad y se mantiene como "una tradición, pero no una comida de la calle", añade Álvarez, quien defiende las raíces de la celebración, eso sí, "debiendo escuchar siempre a los nuevos vecinos del barrio, que aportan muchas ideas".

"Esperemos poder seguir celebrándolas el año que viene, aunque si este año empezamos a luchar en marzo, el próximo habrá que empezar en enero", comenta la presidenta de la comisión de festejos. Precisamente, las fiestas de 2027 contarán con un cambio sustancial en una de sus actividades más populares: la hoguera dejará de hacerse en la plaza que la acogió en los últimos tiempos. "Este año ya nos pidieron poner unas chapas protectoras, y hacemos todo lo que nos piden, pero yo pediría que siguieran haciéndose en la misma localización, porque la plaza se construyó precisamente para la hoguera", apunta Iglesias. Mañana La Corredoria cerrará su celebración más popular con la gran hoguera de San Juan, a las 00.00 horas, y la verbena a cargo de la orquesta Waikas.

Tracking Pixel Contents