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El estudiante asturiano "número uno" de la FP de Carpintería tiene 17 años y desde los 8 lo tuvo claro: "En el instituto llegaron a reírse de mí por querer ser carpintero"

El ovetense, que no quiso estudiar Bachillerato, acabó el grado formativo con todo matrículas de honor y un 10: "Me salía todo natural, nunca me costó"

Agustín Pérez realizando trabajos de carpintería

Agustín Pérez realizando trabajos de carpintería / LNE

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Mónica G. Salas

Mónica G. Salas

Agustín Pérez Fernández lo tuvo muy claro con solo 8 años: "Yo quiero ser carpintero como mi padrino". Y carpintero es hoy con 17. El joven ovetense, de La Corredoria, quiso dejar el instituto para cumplir su sueño: estudiar el grado de Formación Profesional (FP) de Carpintería y Mueble. Agustín, que nunca fue un alumno excelente y reconoce que le costaba "mucho" estudiar, acabó siendo el mejor en Carpintería. El "número uno" en el CIFP Sectores industrial y de Servicios, de La Laboral, en Gijón. Sacó todo matrículas de honor y un diez.

"Me salía todo natural, nunca me costó la FP", confiesa. Ser carpintero es su pasión. Le gusta "todo" de esta profesión, pero sobre todo la carpintería creativa, la de diseñar muebles. El oficio lo descubrió gracias a su tío y padrino Roberto. Él le dejaba entrar en su taller y jugar con las herramientas. Hasta llegó a hacer algún juguete de madera.

Aquella fantasía de poder ser carpintero fue creciendo y, tras terminar la ESO, Agustín decidió tomar el camino de la FP y dejar el instituto de La Corredoria. Todos sus amigos siguieron en Bachillerato y, asegura, "hacen de menos" la FP. Se sigue viendo como algo inferior a la Universidad cuando "los ciclos tienen más salidas laborales", reivindica Pérez, que tuvo que soportar alguna burla de sus compañeros. "Se llegaban a reír de mí: '¿Cómo que quieres ser carpinero?'".

Hoy Agustín es carpintero con título y con orgullo. También sus padres y su familia, originaria de Luarca, lo sienten así. "Tenían claro que yo iba a hacer la FP y me apoyaron desde el principio". Y a la vista de las notas, está claro que es lo suyo.

Agustín Pérez haciendo un trabajo de carpintería

Agustín Pérez haciendo un trabajo de carpintería / LNE

Dos años de formación

En su grado empezaron siendo 30 estudiantes y acabaron solo seis en segundo. Detrás de la FP de Carpintería y Mueble hay formación de todo tipo: desde las traversales a todos los ciclos, como inglés y digitalización, a las específicas de materiales y estructuras, dibujo técnico, mecanizado, control de almacén... A lo largo de los últimos dos años, Agustín Pérez ha hecho todo tipo de trabajos, pero hay uno del que se siente especialmente orgulloso: un armario con vitrinas.

El ovetense se maneja como pez en el agua con la cinta métrica, el serrucho, la escuadra, la sierra de cintas o la cuadradora. Durante el ciclo formativo, hizo prácticas en Puertas Miera en primer curso y en carpintería Cubillas en segundo.

Trabajar y estudiar a la vez

Su objetivo ahora es encontrar trabajo y estudiar a la vez. "Quiero profundizar más en las ramas de la carpintería. Quiero hacer cursos de acabados y de cerrajería, que es algo que complementa muy bien a la carpintería". Sin ir más lejos, ahora está haciendo un curso del Servicio Público de Empleo de mecanizado de madera y derivados. "Yo ahora mismo no tengo ninguna urgencia económica. Soy joven, vivo con mis padres y lo suyo sería encontrar un lugar donde pueda aprender mientras trabajo y que me dejen seguir estudiando", comenta. De momento, descarta ponerse como autónomo y abrir su propio taller. "Eso lo veo, en todo caso, para dentro de 10 o 15 años". Ahora toca seguir aprendiendo de los mejores.

Agustín Pérez asegura que en el oficio falta gente joven. Él era con diferencia el más pequeño de la clase. "Falta interés", remata. Justo lo que a él le sobra.

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