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Álvaro Faes

Pierde el ciudadano

El transporte público al nuevo Hospital

El Ayuntamiento de Oviedo toma la decisión "resignado" -así lo dice un concejal- y pone a funcionar su plan de autobuses para la ciudad sin esperar, como querían, a estar de facto integrados en el Consorcio de Transporte de Asturias. Oviedo tendrá billete único -provisional- pero válido solo en el municipio. Significa que el viajero podrá hacer los transbordos que necesite pagando solo una vez, pero sin rebasar la frontera local, que para eso aún habrá que esperar. Habrá líneas de estreno, cinco de ellas con final en el nuevo Hospital, entrecruzadas para facilitar el salto de una a otra.

Lo que en una comparecencia del edil Gerardo Antuña era imposible ayer por la mañana encontró horas después una salida que deja en dudoso lugar a las instituciones implicadas en el baile: el Gobierno local y el regional. La solución en solitario del Ayuntamiento de Oviedo, una rápida y nueva idea que refleja lo que es España, desliza la descoordinación de un traslado hospitalario que debió ser un vals entre instituciones y no una danza alocada sin compás. En esta fiesta cada uno parece haber ido por su lado y las consecuencias las pagan los ciudadanos, sin haber estado ellos, desde luego así se intuye, en el primer puesto de la lista de prioridades.

En mitad de agosto, una creciente flota de buses urbanos llegará al HUCA; los interurbanos seguirán usando el nuevo Hospital a modo de parada -si el Principado no cambia de idea como le pide el alcalde Caunedo-; los taxis buscarán hueco entre las rotondas, y los accesos seguirán sin finalizar. ¿Quién sufre el atasco? Usted, querido vecino.

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