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Un centro social que da cobijo a un barrio

La importante labor que cumple en La Corredoria una instalación que permanece cerrada

Hace días, la Asociación Libre de Mujeres de La Corredoria denunciaba en LA NUEVA ESPAÑA la imposibilidad de poder llevar a cabo las habituales actividades que a través de su asociación impartían en el centro social del barrio.

Creo que los políticos, en general, y los que gestionan el Ayuntamiento de Oviedo, en particular, han optado por el camino más sencillo: cerramos, confinamos, limitamos, en lugar de ver si pueden elaborar protocolos que ayuden a restaurar algunas actividades.

Muchas personas con rentas bajas no se pueden costear la calefacción en casa durante todo el día y por eso acudían cada tarde a El Cortijo, y con la disculpa de algunas de esas actividades, como jugar al parchís, por ejemplo, evitaban pasar frío. Otros, dada la edad, eran las únicas actividades que podían llevar a cabo para mantener activo el cerebro (por ejemplo, los talleres de memoria o de pintura).

Esto es así hasta el punto de que algunos mayores añoran al exalcalde Gabino de Lorenzo porque piensan que los alcaldes de ahora no actúan pensando en ellos. El Consistorio no quiere arriesgar a que se produzcan brotes epidemiológicos en los centros sociales y esto motiva algunas preguntas.

¿Por qué el telecentro abre solo la sala de estudio cuando se podría haber habilitado al tiempo la oficina de registro y con ello evitar que la gente se tenga que pelear con la página web del Ayuntamiento? ¿Estudiando en la sala no se pueden producir brotes igual?

Organizan teletalleres y servicios con plataformas de trabajo como Zoom, ¿han realizado algún sondeo para saber, dentro del colectivo al que se dirigen, qué porcentaje puede ser capaz de usarlas?

¿Por qué unas instalaciones permanecen cerradas y otras, como el antiguo ambulatorio en La Corredoria Alta, está a disposición de unas determinadas asociaciones sin control, entrando y saliendo libremente porque tienen llave para poder hacerlo? ¿Si alguien se contagia, no lo estaría haciendo dentro de una instalación municipal?

La Plataforma Comunitaria de La Corredoria no se puede reunir, cuando antes lo hacía una vez al mes. Sin embargo, hay un local en Fuente La Braña que en el anterior mandato pertenecía a participación y que está sin utilizar, ¿por qué no se permite un uso restringido para ese tipo de actividades?

El Principado inhabilitó la web de citas previas cuando se declaró el confinamiento, pero ¿por qué no se habilita otra vez para desahogar al personal que recoge las llamadas?

Y lo mismo ocurre con el SEPE. Hay muchas personas sin coberturas sociales y se les está citado con plazos superiores al mes y medio. ¿Tiene esto sentido?

La frustración, impotencia y animadversión hacia lo público es importante, hasta el punto de que las aseguradoras privadas de la salud han encontrado el nicho y están ofreciendo seguros médicos low cost, que incluyen atención primaria sabiendo que muchas personas, con tal de que un médico vea su semblante o tome su tensión, ya se tranquilizan.

Creo igualmente que los funcionarios y políticos se deben poner las pilas de una vez y trabajar para facilitar la vida a los ciudadanos en lugar de apurarse para salir en los medios con medidas absurdas como los carriles bici por zonas urbanas o las promesas de contratar enfermeras, cuando son muchas otras obligaciones con sus ciudadanos y que descuidan.

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