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Antonio Masip

Con vistas al Naranco

Antonio Masip

Los pájaros volvieron al Campo San Francisco

“Estornino vuelve” Masip, Aida, “Somos Luz”

“Y se quedarán los pájaros cantando” Jiménez, Juan Ramón, “Poemas agrestes”

Hace años, Santiago Rodríguez Vega, buen alcalde de Avilés, tras el carismático Manuel Ponga, lamentaba la desaparición de pájaros en el contaminado Valliniello, de donde él procedía.

Allí mismo, Frígilis y Quintanar, personajes de Leopoldo Alas, cazaban madrugones estorninos. La preocupación aérea, que me llevó a un BANDO incomprendido por CC.OO., no era frecuente aunque hoy es requerida por los vecinos sensibles. No por limpieza atmosférica, sino por lluvia excremental, los pájaros fueron expulsados. Ignoro quién lleva razón en semejante medida pero muestro contento contemplando bandas que rachean el Campo San Francisco, luz otoñal, árboles deshojándose y fondo Naranco en ribetes rosáceos.

Picasso en Montmartre no tuvo su color rosa circense comparable al fugaz vespertino remansado, antes de la oscurecida, en nuestro Ángel González.

Es posible que, a cubierto y en panorámica media altura, tenga privilegios sobre los paseantes.

En cualquier caso, si se mantuviese el reproche, replico con mi envidia a las sensaciones del paseante que no puedo ya ser y exijo compromiso para indeclinable “campofrancisquismo” de Oviedo.

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