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Álvaro Faes

Los ovetenses no merecen el desprecio

Las inversiones del Principado en la capital asturiana

Las cifras están ahí para retratar a quien corresponda. Inversiones del Principado previstas en Oviedo para el año pasado: 7 millones; ejecución real: unos 300.000 euros. El primer dato duele; el segundo ofende seriamente. De cada 100 asturianos, 22 viven en la capital; de cada 100 euros de inversión regional, solo 2 llevaban a Oviedo en su destino. No merecen los ovetenses quedar tan de lado, asturianos como el que más, siendo la capital lugar de acogida. Caer en un falso victimismo es tan burdo que no merece tenerlo en el repertorio ni como recurso a la desesperada. Pero cuando los errores, olvidos o directamente, intromisiones llegan una y otra vez, uno ya levanta la ceja: qué demonios pasa.

Gabino de Lorenzo, alcalde irrepetible en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, dibujó el cerco a Oviedo como una reminiscencia bélica que acorralaba a la capital desde los cuarteles del Gobierno regional. Él vivía del cerco y ahora el alcalde Canteli lo resucita, aunque pone números sobre la mesa y no efectismo publicitario.

El jaleo con el Camino de Santiago agita los fantasmas. Tuvo que desvelar este periódico que ya había actos para la Laboral y nada en Oviedo –contra lo que había prometido el presidente Barbón– para propiciar la marcha atrás. Fue con promesa, por segunda vez, de promoción a la capital y apoyo a la ruta primitiva, la misma que, con Areces al mando, casi queda relegada a favor del Camino de la costa. Tiempos de cerco, como el intento de Oviedo por optar a la capitalidad cultural europea, frustrado por la idea regional de incluir a Gijón y Avilés.

Cunde entre los ovetenses más suspicaces la sensación de que lo bueno en Oviedo hay que socializarlo con la región, pero que lo destacado de Gijón es bueno en general para Asturias.

Sin ir tan lejos, las peticiones de Canteli para el Presupuesto regional no suenan descabelladas: dos institutos, algo para la Ronda Norte, el año jacobeo, el Prerrománico, la Catedral... Para Adrián Barbón, desde luego, se presenta una gran oportunidad de hacer punto y aparte en la relación entre Oviedo y el Principado. Ha recibido tan poco la capital últimamente que, por leve que sea el esfuerzo, el lavianés aparecerá como un político sensible con todos sus ciudadanos. También con los de Oviedo.

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