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José Ramón Castañón, Pochi

Desigualdad pospandemia en Oviedo

Los efectos de la crisis entre los más necesitados

La caída de los ingresos, la extensión de la pobreza y el aumento de la necesidad severa son los tres efectos sociales más graves que la pandemia ha dejado en nuestra ciudad. Asimismo, pese al efecto mitigador de las políticas municipales, el impacto asimétrico de la crisis amenaza con generar mayor desigualdad social.

La pandemia del covid-19 y las erráticas medidas adoptadas provocan la paralización de la actividad laboral, conlleva una importante caída de rentas concentrada en algunos colectivos que se enfrentan a situaciones de pobreza y necesidad. Los confinamientos y las restricciones al movimiento de personas siguen teniendo un fuerte impacto en el empleo y sin tocar fondo todavía, permiten anticipar un mayor deterioro generalizado de los indicadores de desigualdad social y pobreza.

Estamos ante una crisis que radicaliza la asimetría. Hay colectivos que no han visto esencialmente afectado su modus vivendi –como los pensionistas o los funcionarios; hay también un amplio colectivo que ha podido compensar la caída de ingresos gracias a ahorros o solidaridad familiar; pero hay otros que han caído en una situación de pobreza o han visto agravarse su estado de necesidad.

La crisis todavía se está desarrollando, la duración de la situación de emergencia sanitaria será uno de los principales determinantes de la gravedad de sus efectos, y el desigual impacto en nuestra ciudad. El parón de la actividad económica afecta de forma intensa a actividades y empleos asociados a rentas relativamente bajas (hostelería y restauración, limpieza, pequeño comercio, transporte, sector turístico, etc.). La pérdida de ingresos se concentra en los estratos de menor renta, más asociados a las actividades que no se han podido realizar durante el confinamiento y a los sectores con mayores dificultades para reanudar su actividad.

El aumento en la desigualdad se ha mitigado por los ERTE y otras medidas para compensar la caída de la actividad. De momento, el impacto es menos de lo que se podía temer, pero el shock llegará.

Sin embargo, pese todas las medidas, algunos colectivos siguen sufriendo un deterioro importante en sus ingresos. Se estima que en torno a 20.000 personas de Oviedo han perdido la totalidad de sus ingresos (sumado al paro preexistente). Además, otro colectivo de considerable volumen, ha sufrido una reducción sustancial de sus ingresos (no inferior a un 30%). Este colectivo incluye a trabajadores afectados por los ERTE y sus familias, así como también a nuevos parados, entre otros.

Como el deterioro de las rentas de las familias se ha concentrado en los estratos sociales que ya tenían rentas más bajas, las situaciones de necesidad severa han aumentado de forma considerable. La demanda de intervención por parte de Cáritas ha crecido enormemente, entre un 40% y un 60%. Entre un cuarto y un tercio de las personas que han solicitado ayuda son nuevos demandantes

Los principales desafíos pasan por reactivar el empleo (restringido por las medidas de contención de contagios); mejorar la situación de los colectivos vulnerables no cubiertos por las medidas actuales; coordinar las políticas sociales; el acceso a la vivienda, a la educación, a la salud, el deterioro de la infancia, el aislamiento de colectivos; nos exigen la búsqueda de consensos políticos y sociales para desarrollar políticas municipales eficaces contra las repercusiones sociales más negativas de la pandemia.

Cáritas Oviedo sigue diciendo que es preciso reconocer que estamos ante un incremento generalizado de la pobreza y de la exclusión social, las diferencias políticas y las zancadillas municipales, las triquiñuelas ideológicas de los grupos, y la gestión regional, no ayudan. Los colectivos vulnerables son las principales víctimas de la falta de consenso. Un esfuerzo de cohesión no solo ayudaría a reducir la importante brecha, entre percepción y realidad social.

Como decía Saramago, “No creo que nos hayamos quedado ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos pero viendo, ciegos que pueden ver, pero no ven.”

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