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Gonzalo García-Conde

Paraíso Capital

Gonzalo García-Conde

Carta desde el interior de Vetusta

El regreso de Oviedo al mapa del jazz

Lo más elegante es dejar que los demás hablen y valoren el trabajo de uno. Pero, por otra parte, cuando se está muy orgulloso de algo, tampoco hay que evitarlo como si no existiese porque eso podría parecer un pecado imperdonable: la falsa modestia. Es un dilema complejo, difícil de equilibrar. Un riesgo que asumo.

Llevo treinta años ligado de distintas maneras a la vida cultural de la ciudad. De una manera muy sentimental estos últimos dieciocho meses, comentando conciertos, espectáculos, exposiciones y aventuras varias desde esta esquina que se llama Paraíso Capital. En todo este tiempo mi nivel de implicación ha sido variable, pero una de las constantes ha sido siempre tratar de recuperar la música jazz para nuestra programación. Ayudar a sentar las bases para que se convierta en una de las marcas musicales de Oviedo.

Hace unos meses, a raíz del ya mítico concierto de Chick Corea en el Campoamor, tuve la oportunidad de citarme con José Luis Costillas, presidente de la Fundación Municipal de la Cultura. Compartir con él alguna de mis ideas. El concejal se ha revelado como una persona sensible a propuestas muy variadas. Puede considerar como un éxito de su gestión el haber mantenido el brillo de lo que ya teníamos aportando nuevos matices muy gustosos a nuestra programación. Valga como prueba que la propuesta “Cultura de Salón”, que nos ayudó a aliviar los rigores del confinamiento, compite estos días como finalista de la Copa España Creativa Orihuela 2020 como mejor propuesta cultural del pasado año.

En aquella reunión y posteriores que tuve con Costillas y su equipo descubrimos puntos en común sobre lo que consideramos que la música jazz debe significar para la ciudad. Pasados los meses, hoy tenemos un escenario distinto. Primero, gracias a la exitosa colaboración del Ayuntamiento con el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM). Ahí hemos podido disfrutar de las visitas de Jorge Pardo, Andrea Motis, Abe Rábade y Perico Sambeat. Ahora con el ciclo “Vetusta & Jazz”, actualmente en cartel y del que formo parte directa como coordinador de la actividad. Hemos sumado los nombres de Yamandu Costa, Chano Domínguez, Hamilton de Holanda, Jacobo de Miguel, Ton Risco, “Chicuelo” y Marco Mezquida.

Estas dos columnas dan como resultado, según mi criterio, una apuesta municipal sólida. Una respuesta y un reto a tantas voces que durante décadas reclamaban (reclamábamos) una apuesta de este tipo. Sumadas algunas citas puntuales como la doble visita de Malikian o los guiños constantes que se hacen al género desde SACO, tenemos como consecuencia un año 2021 en el que el jazz ha vuelto a la ciudad. Ojalá que sea para quedarse. Claro que todas estas opiniones deben entenderse desde la más profunda subjetividad, como todo lo mío. Mucho más dada mi puntual implicación profesional y personal, como os comentaba. Os invito a sacar las conclusiones que consideréis oportunas de manera individual.

Pero hay un matiz. Resulta que la Unesco celebra todos los años un Día Internacional del Jazz, el 30 de abril. Publica en internet un mapa donde se anuncian todos los conciertos que se programan ese día. Aquí disfrutaremos en esa fecha de “Chicuelo & Mezquida”. Es decir, que Oviedo está en el mapa, el Campoamor está en el mapa. De eso podemos presumir con objetividad.

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