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Gonzalo García-Conde

Paraíso capital

Gonzalo García-Conde

Cincuenters: la edad de la experiencia

La propuesta cultural que amadrina la incombustible Yolanda Lobo

En todas mis edades, desde que llegué a la adolescencia, me he creído en la cumbre de mis capacidades intelectuales. Creo que es un pecado compartido con el resto de personas individuales que conformamos la humanidad al completo. Una falta de perspectiva total para conmigo mismo.

Con esto no quiero decir que siempre me haya considerado el más listo o el más inteligente, sino que en cada momento me he sentido por fin preparado para entender y afrontar los asuntos de la vida, no como en la etapa anterior. Pasado otro poco de tiempo, tras idéntico análisis, he sentido cierta compasión condescendiente por mi yo del pasado. He vuelto a pensar: “Qué iluso, qué equivocado estaba. Antes no, pero ahora a por fin sí.”

El filósofo griego Platón, que también sabía ser gracioso, decía que las canas son argumento de edad pero no de sabiduría. Sin embargo, yo sí soy de los que piensan que la experiencia es un grado.

He escuchado algunas críticas a la nueva apuesta de la Fundación Municipal de la Cultura, unas jornadas tituladas Cincuenters. Una propuesta amadrinada por la incombustible Yolanda Lobo y dedicada a las mujeres ligadas al mundo de la cultura que ya han cumplido la cincuentena. Al parecer, en opinión de los críticos, segmentar la creatividad por sexo y edad resulta inaceptable.

Sin embargo, la cultura siempre ha estado segmentada. Hay literatura infantil, juvenil, adulta, novela negra, novela rosa. Hay canales de televisión para niños, para milenials, para frikis, para los de derechas y los de izquierdas. Hay cine de acción, cine de autor, comedias románticas, películas de terror. Las etiquetas nos ayudan a buscar lo que se acomode mejor a nuestros gustos.

Como soy un fan de mi querida Yolanda la de la Santa, pionera de la noche, de la cultura underground y de la Movida ovetense, estoy decidido a apoyar de manera incondicional cualquier idea que tenga, por peregrina que esta pueda llegar a ser. Sin embargo, creo que una vez más ha dado en el clavo. En la horquilla de las cincuenters se encuentran un montón de señoras muy interesantes que cambiaron para siempre el papel de la mujer en la sociedad española. Escritoras, actrices, directoras de cine, compositoras, cantantes, pensadoras que rompieron moldes y reivindicaron su creatividad. El adelanto del cartel es toda una declaración de intenciones: Chus Gutiérrez, María Barranco, Las Virtudes.

Aquí la cuestión no es que se esté haciendo una programación para una parte de la sociedad. Lo que se pretende es hacer accesible para todos los públicos la propuesta artística de un grupo de personas con una gran trascendencia en nuestra historia que, con el paso de los años, han perdido cierta visibilidad pero no creatividad, Y sí, han ganado experiencia. Incluso están aportando una nueva forma de vivir la cincuentena mucho más activa y participativa. Lo cual nos conviene mucho a todos los que caminamos inexorablemente hacia allí, por cierto.

Lo de cumplir años tiene mal arreglo. He escuchado muchas veces lo de “yo volvería a los dieciocho pero sabiendo lo que sé ahora”. Y yo pienso: qué grima, ese vejestorio en un cuerpo adolescente presumiendo saber no se sabe muy bien qué. Habrá que adaptarse a esta suma imparable y buscar referencias que nos sitúen felizmente en nuestro lugar.

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