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Menos velocidad y enterarse a tiempo

La política municipal ante el cambio de los límites para circular por las vías urbanas

En noviembre del año pasado se publicó en el BOE la reforma del Reglamento de Circulación que entra en vigor hoy. El cambio supone la implantación en los espacios urbanos de tres límites de velocidad diferentes en función de las características de las vías, y es tan sustancial que las administraciones locales han dispuesto de medio año para adaptarse. Los nuevos límites de 50, 30 y 20 kilómetros/hora persiguen dotar de mayor seguridad vial a nuestras ciudades, y reducir la siniestralidad y el número de víctimas por encima de todo, especialmente entre los peatones.

A pesar de lo obvio que pueda parecer lo anterior, no se conoce todo lo que entraña esta modificación, y hasta hay un choque con la arraigada concepción de la conducción en la ciudad que ha estado vigente hasta la fecha. Así, son muchas las personas convencidas de que las colisiones aumentarán, como también lo hará la polución o los atascos. Esto es lo que habría que combatir con una campaña de información adecuada, y no lo suple un “artículín” hecho para salir del paso y que se note lo menos posible que Oviedo llega tarde, mal y que ni siquiera se ha aprovechado el tiempo para actualizar la señalización sustituyendo las limitaciones antiguas por las nuevas donde haga falta.

Ante la inacción municipal hemos planteado desde el Grupo Municipal Socialista la conveniencia de poner en marcha una campaña informativa y una corrección de la señalización urbana. Evidentemente, como todo lo que se propone, la iniciativa ha caído en saco roto porque o “ya está todo hecho” o “se va a hacer y es inminente”, cantinela de este gobierno Canteli que dormita entre la babayada y el “no” permanente.

En Oviedo se ha querido hacer creer que todo está ya hecho cuando no se ha hecho nada. En cuanto conocieron nuestra proposición, quienes hacen como que dirigen el Ayuntamiento se limitaron a coger el rábano por las hojas, publicando en la web municipal un video de la DGT creado para orientar a los técnicos de los ayuntamientos españoles. Se dedicaron también a parlotear sobre los carriles 30 implantados en el año 2010, obviando que la reforma legal actual va mucho más allá y que aquéllos fueron concebidos para reforzar la seguridad en unos entornos concretos como los centros de salud o los escolares, o para fomentar sin éxito una teórica convivencia de la bicicleta con el vehículo de motor.

Esta forma de no hacer, este no enterarse de nada, es lo que explica fenómenos como el increíble carril bici menguante, que ha pasado en tres meses de ser un dibujo “de 100 km” a seguir siendo un dibujo pero “de 20 km”.

O la historia del radar móvil que nadie sabe cuándo fue encendido por última vez por un funcionario público; o el famoso carril bici “itinerario ciclable provisional”, dijeron, que devoraba papeleras y nos hizo famosos en la inmensidad del Estado, fruto de la improvisación con la que se trató de celebrar una semana de la movilidad de la que nadie se había acordado hasta que el calendario se echó encima. Igual que ahora.

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