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Las deslumbrantes vidrieras de Defensa

El amplio fondo patrimonial que atesora en la plaza de España la Delegación del Ministerio

Armas, reposteros, miniaturas, vidrieras y hasta un busto de la reina Isabel II, constituyen un relevante patrimonio custodiado por el Ministerio de Defensa y abierto al público para su contemplación y deleite .

Las deslumbrantes vidrieras de la Delegación del Ministerio de Defensa de Asturias (sita en la plaza de España de Oviedo) otorgan a las distintas plantas del edificio un halo de misticismo e incluso recogimiento que recuerda a las antiguas catedrales. Encargadas a Paulino Vicente, apodado “El Mozo” para distinguirlo de su padre, el ilustre pintor ovetense del mismo nombre, jamás pudo contemplarlas en su ubicación actual ya que le sobrevino la muerte en 1954. Estas forman, junto con casi un total de 400 bienes culturales, un interesante conjunto patrimonial agrupado en varias salas abiertas al público para favorecer su conocimiento y puesta en valor.

Las deslumbrantes vidrieras de Defensa

Las deslumbrantes vidrieras de Defensa / Alicia Vallina Vallina

Las vidrieras de la planta baja, dedicadas a los Tercios de Flandes, organizados a partir de 1516 en los territorios de los Países Bajos españoles hasta la primera década del siglo XVIII, muestran representaciones de jinetes, arcabuceros, alabarderos con armadura y alféreces de los Tercios. Por su parte, las vidrieras de la planta primera están dedicadas a la región asturiana con elementos tan simbólicos como la Cruz de la Victoria, la Cruz de los Ángeles o la heráldica del servicio del General de División Gobernador Militar de Asturias. Por último, las vidrieras de la planta segunda muestran elementos simbólicos de los tres ejércitos, con especial referencia a los conflictos bélicos y al traslado de heridos en campaña.

En el hall de entrada apreciamos el busto, fundido en hierro en los talleres del belga afincado en Asturias Charles Joseph Bertrand, y fechado en 1857, de la reina Isabel II, anteriormente conservado en la Fábrica de Armas de la Vega (también llamada Fábrica de Armas de Oviedo y abierta hasta 2012) y trasladado para favorecer su conservación. La imagen muestra a una reina joven, con apenas 17 años, de pelo recogido en un moño bajo, nariz respingona y boca cerrada de labios finos y marcados, vestida al modo de la época y cubierta con un chal profusamente decorado con estrellas de cuatro puntas.

Adentrándonos en la sala de armas, esta narra la historia de la fábrica ovetense, habituada a conservar prototipos, piezas de ensayo y material que iba fabricándose en sus talleres. Así, durante la Guerra Civil española, las instalaciones de la fábrica fueron sometidas a constantes bombardeos lo que trajo como consecuencia que buena parte de los ejemplares históricos conservados en la fábrica fueran destruidos. Sin embargo, durante y tras el final de la contienda, llegó a nuestro país armamento procedente de otros lugares, especialmente alemán, ruso o incluso norteamericano. Además, se solicitó a los distintos Parques y Maestranzas de Artillería el envío a Oviedo de un ejemplar de cada tipo de ametralladora, fusil o subfusil que se realizara, constituyendo, junto a un buen número de miniaturas de máquinas y de armas realizadas por los alumnos de la Escuela de Aprendices, y junto al propio material bélico creado para el Ejército español, la colección que hoy puede apreciarse en la Subdelegación de Defensa del Principado.

Las deslumbrantes vidrieras de Defensa

Las deslumbrantes vidrieras de Defensa / Alicia Vallina Vallina

El material armamentístico se distribuye en seis vitrinas donde se recogen modelos construidos en serie, armas de avancarga y retrocarga, armas para el estudio, subfusiles, armas automáticas y semiautomáticas, ametralladoras antiaéreas y armamento procedente del extranjero (de Austria, Checoslovaquia, Bélgica, Escocia, Finlandia, Francia e incluso México). Especialmente significativo es el material fabricado durante la Guerra Civil, entre el que destaca el mosquetón de repetición de sistema Mauser y el fusil ametrallador de sistema Hotchkiss.

Junto al material señalado y a la historia de la fábrica se incluye el listado de los directores de la institución, desde su creación en 1794 en el Palacio de San Feliz (actual plaza del Fontán), bajo la dirección del capitán Ignacio Muñoz, pasando por los coroneles José María Fernández Ladreda, José Alvargonzález y Pérez de la Sala o Antonio Uría Riu. A partir del año de 1987, la dirección estuvo en manos de ingenieros industriales, entre los que destacaron las figuras de Estanislao Jáuregui Segurola, el poleso Pablo Presa Peña o Alberto Posada Granda.

Por su parte, en el llamado Salón del Trono se enfatiza el valor de un conjunto de armas realizadas por los alumnos de la Escuela de Aprendices (abierta desde 1927 a 1992) de la Fábrica de Armas como modelos de examen antes de obtener la capacitación profesional. Mosquetones, fusiles, ametralladoras, tercerolas y material de trabajo para la fabricación de estos modelos se exhibe en varias vitrinas de madera de castaño, también realizadas en la fábrica.

Las deslumbrantes vidrieras de Defensa

Las deslumbrantes vidrieras de Defensa / Alicia Vallina Vallina

En definitiva, un conjunto de bienes culturales que contribuyen a consolidar el importante legado de la Fábrica de Armas de Oviedo y del Ministerio de Defensa, con la finalidad de que pueda ser puesto en valor para un mayor conocimiento y comprensión de la Historia Militar española, vinculada directamente con el Principado de Asturias.

El edificio de la Delegación de Defensa del Principado (antiguo Gobierno Militar de Asturias) fue proyectado, en 1958, por el arquitecto oventense Juan Vallaure Fernández-Peña en estilo neoclásico. Consta de tres plantas y sótano, las dos primeras abiertas con patio central. Se inauguró oficialmente como Delegación de Defensa el 26 de mayo de 1995.

Las deslumbrantes vidrieras de Defensa

Las deslumbrantes vidrieras de Defensa / Alicia Vallina Vallina

Actualmente la Subdelegación de Defensa exhibe una muestra expositiva titulada “Pequeñas Armadas” en la que se recogen modelos, maquetas y dioramas de distintos tipos de barcos. Entre ellos destacan galeones, buques de guerra, científicos, de exploración, e incluso portaaviones.

Entre los modelos exhibidos se encuentra el “Furor” (gemelo del “Plutón”), un rápido y pequeño destructor que fue comandado por el asturiano y capitán de navío Fernando Villaamil Fernández-Cueto, muerto en la batalla naval de Santiago de Cuba y considerado héroe de guerra.

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