Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Álvaro Faes

al final de la semana

Álvaro Faes

El dulce aroma electoral

A un año vista, el PP, con Canteli al frente, es el único partido que tiene un candidato claro para las elecciones

A un año vista de la próxima cita con las urnas, el aroma electoral se cuela discretamente en el movimiento político de la ciudad. La partida de ajedrez se aventura larga y se juega en varios tableros. De puertas adentro, las circunstancias de cada partido propician un juego de sillas en busca de posición; y hacia afuera, la pelea por el voto y la búsqueda de un espacio propio ya se hace notar. De momento, si madrugar tuviera premio, el PP se llevaría el gato al agua. Solo Alfredo Canteli tiene asegurado que repetirá como candidato la próxima primavera. Entrevistado hoy en estas páginas, el Alcalde ya aventura una intención de mayoría absoluta para no depender de pactos con Vox. No es tendencia en estas épocas de parlamentos fragmentados lo de dominar por encima de todos, aunque Canteli, siempre reacio a conducirse por los carriles habituales de los políticos, (él dice que no lo es, aunque admite conocerla cada vez mejor) apuesta por jugar a la contra y romper inercias.

El dulce aroma electoral

En otros tiempos, presentarse a la reelección inaugurando una gran obra daba seguridad al candidato. En Oviedo, Canteli no podrá cortar cintas vestido de domingo, pero promete que las máquinas estarán trabajando a la vista cuando toquen las cornetas electorales. Dice que encontró la ciudad muy abandona y que había que hacer cosas de las que no se ven, como conectar los depósitos del Cristo o armar el colector Oeste.

De todos los partidos con representación en Oviedo, solo el PP lo tiene claro. En la otra acera, el PSOE vive en calma tensa. Resuelto el congreso de la Agrupación Socialista con la solución salomónica de Delia Losa para la secretaría general, en la Casa del Pueblo no ha hecho más que comenzar el juego para elegir candidato. En 2015, Wenceslao López concurrió a las municipales (de las que salió como alcalde, pese a ser tercera fuerza) también liderando el partido, tras ganarle a Alfredo Carreño un tenso congreso tres años antes. Después, en 2019, López repitió, pero ya con Piñuela a los mandos en la AMSO. Ahora, tras un amago de confrontación y la solución de consenso de Delia Losa, las quinielas en torno a la candidatura están lanzadas. Todo es posible en este momento.

A la derecha del todo, Vox maneja sus planes con discreción, en plena efervescencia del partido. Cristina Coto hace méritos para repetir y últimamente ha elevado el tono en la oposición a Canteli, aunque su dos únicos concejales la han limitado en el Salón de Plenos durante el mandato.

Ciudadanos es una incógnita en sí mismo. Por dudar, ni siquiera es seguro que salgan con su marca a las municipales. Pensar en un candidato a estas alturas es hacer política ficción. El partido está en descomposición en la Junta General y la sensación de muchos en Oviedo es que pronto les tocará desandar el camino y volverse a anteriores ocupaciones. Otra cuestión es qué pasará con Nacho Cuesta, qué camino elegirá o siquiera si continuará en la política.

Un grupo municipal en apuros es Somos. Divididos casi desde el inicio del mandato, Ana Taboada y Rubén Rosón transitan por caminos opuestos. No muestran fortaleza en Oviedo, lo que ha hecho que en IU hayan empezado los susurros e incipientes movimientos de piezas creyendo en un trasvase de votos y un posible regreso a la casa consistorial.

A un año vista, el puzle apenas tiene piezas colocadas. Serán meses los que lleve armarlo, aunque el proceso, cada uno a su ritmo, ya ha comenzado.

Compartir el artículo

stats