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flor tejo

La Vega, pasado, presente y futuro

La importancia de la antigua fábrica en la realidad de la ciudad

La fábrica de La Vega constituye un testigo único y una seña de identidad para nuestra ciudad, memoria de un patrimonio industrial importantísimo no sólo de la historia industrial de Oviedo sino de toda España.

Se vuelve a repetir una vez más, que doña piqueta es la que manda con unos gobernantes que viven de espaldas a su pasado industrial. Si no, cómo se puede explicar esa idea tan lamentable de querer construir una torre de más de 25 metros que quiere emular a la torre de la catedral desde la cual Fermín de Pas, el magistral de "La Regenta", contemplaba la ciudad. Que me expliquen por qué una autopista tiene que atravesar el recinto o intentar dividir un conjunto industrial único en España.

El futuro de nuestra ciudad pasa por espacios que han tenido un significado en ella, estos sirven para revalorizarla y un motivo para visitarla. Los turistas, las personas, no vienen a Oviedo a ver bloques de viviendas o zonas residenciales. Nunca escuche a nadie decir que viene a nuestra ciudad para visitar el edificio de la Jirafa, donde se encontraba el mercado del Progreso.

Construir ciudad no es acabar con los espacios urbanos que han tenido y tienen gran transcendencia, no deberían convertirse en un objeto de especulación urbanística sino en un elemento de unión entre el pasado y el futuro. Dar respuesta a las necesidades de la sociedad actual, contar con la participación ciudadana, sirve para dotar de utilidad y de una nueva vida a este espacio industrial. Hay que promover una renovación urbana en estos 120.000 metros cuadrados de la Fábrica de la Vega para que el impacto de estos cambios urbanísticos sean positivos, tanto para el paisaje urbano como en el tejido social.

Respetar y conservar este bien patrimonial, que no sólo es nuestro sino de toda Asturias, es una obligación . Antes de especular con los terrenos se debe hacer un estudio y catalogar sus elementos, contar con todos y todas los especialistas competentes en dicha materia para respetar la memoria del lugar, un ejemplo serían las personas que se dedican a la arqueología y que sitúan en este lugar el conjunto palatino, no sólo para su conservación sino también porque se trata de un legado patrimonial industrial, de un patrimonio arquitectónico y, sobre todo, de un patrimonio arqueológico sin descubrir que pertenece a la ciudad , a toda la ciudadanía. Sólo de esta manera conseguiremos volver a dar vida a esta ciudad-fábrica dentro de la ciudad ovetense.

El patrimonio industrial tiene que ser uno de los principales recursos turísticos y un elemento diferenciador en Oviedo. Por eso hay que conservarlo y sostenerlo en el tiempo, porque la fábrica de armas es el pasado, el presente y el futuro de nuestra ciudad.

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