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Arturo Gutiérrez de Terán

Matar la gallina de los huevos de oro

Sobre el reciente acuerdo en torno al solar de la antigua Fábrica de Armas

Tras una temporada fuera de Oviedo me encuentro con que LA NUEVA ESPAÑA publica las condiciones de un acuerdo al que se pretende llegar entre los responsables políticos del Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento de Oviedo con la "aceptación" de la Presidencia del Principado.

En él se presuponen las condiciones económicas que el Ministerio pretende y el Ayuntamiento aceptaría. En esencia, Defensa valora esa propiedad en el derecho a construir 1.000 viviendas distribuidas por el perímetro contiguo la avenida de Torrelavega y la calle General Elorza, que formaba parte de la ronda cuando se proyectó la "Y" entonces (año 1973) y que circunvalaba los límites de la ciudad; pero, además, se pretende construir una torre superior a 20 plantas de altura situada en el único espacio libre de edificación ubicado en la parte Norte de la gran parcela.

Tal acuerdo se acompaña de un esquema gráfico donde se refleja la situación de las edificaciones que el acuerdo reserva para construir las 1.000 viviendas y una amplia calle que atraviesa en diagonal los terrenos y sustituiría al actual comienzo de la "Y" en el entorno de la Fábrica y del monumento prerrománico de Santullano.

Las razones que se esgrimen para tal acuerdo pretenden justificar el valor de los terrenos en su estado actual –que es el correspondiente a la trama urbanística con sus "viejos" edificios–, así como modificar el actual comienzo de la "Y" para separar el tráfico de vehículos del histórico edificio prerrománico.

Ante tal situación, me permito hacer las siguientes reflexiones:

a) La actual realidad urbanística y arquitectónica que fue conformando a lo largo de más de dos siglos el estado actual de la Fábrica de Armas es el principal activo que debemos defender, pues a la realidad urbanística de la ciudad se añadiría este gran valor en sí mismo y como tractor capaz de crear y definir un nuevo centro urbano.

Este conjunto es reflejo de la peculiar y racional manera de concebir la construcción de un recinto industrial que, poco a poco, fue configurando el conjunto urbanístico y arquitectónico que hoy conocemos en un lugar estratégico. Consecuentemente, esa singularidad, difícil de encontrar en cualquier otra ciudad europea o mundial, debe mantenerse en su totalidad y supongo que es el fin que inicialmente debe guiar cualquier acción urbanística sobre la antigua Fábrica. Podríamos decir, metafóricamente, que es la "gallina de los huevos de oro" que da un extraordinario nuevo valor a la ciudad, por lo que cualquier modificación (aunque sea de detalle) debe justificarse muy especialmente. Naturalmente, la edificación existente debe rehabilitarse para las nuevas funciones a que se destine, pero siempre dentro de la interesante trama de calles que finalmente se generó.

b) La calle que se proyecta cruzando por el interior de los terrenos de la Fábrica parece justificarse porque el tramo de autopista actual, en su comienzo desde General Elorza, puede contribuir al deterioro del monumento prerrománico. Se podría afirmar que eso no está avalado por ningún indicio que lo justifique.

Cuando se construyó la "Y" un grupo de cualificados profesionales técnicos superiores, coordinados por el reconocido arquitecto Joaquín Cores Uría, propusieron la ejecución de un muro al borde de la autopista y frente a Santullano al objeto de evitar la afección a los cimientos del edificio como consecuencia de las posibles vibraciones que pudieran producirse por el paso de camiones, dado que una grieta existente en la fachada SO podría considerarse como indicio de deficiencias en los cimientos del Prerrománico. Sin embargo, desde hace años se prohíbe el paso de vehículos pesados, se obliga a circular los vehículos a 50 km/h y la grieta continúa igual, sin haber aumentado; y, por lo que yo sé, un informe técnico de una reconocida empresa asturiana indica que tal grieta no es debida a deficiencias de los cimientos por vibraciones y es posible que se deba a las raíces de un árbol que se encuentra en sus proximidades. La realidad es que no existe ningún "testigo" en la citada grieta para evaluar si esta se mueve o sigue activa, lo que nos da a entender que los responsables de Cultura tienen información bastante para saber la causa e importancia de la grieta. Y si, por otra parte, se pretende aumentar el espacio verde entre edificio y la futura calle (la autopista se supone que terminó a la altura del centro comercial de los Prados usando la técnica de la rotonda) que sustituya a la autopista, este se puede conseguir manteniendo el potente muro antivibración ejecutado y disminuyendo parte de la anchura del vial, aproximando este a la Fábrica. Sería suficiente, costaría mucho menos y evitaría la intrusión de esa nueva calle atravesando un territorio que siempre correspondió a la dinámica industrial. Esa calle contribuiría a devaluar el interés de la singular planificación urbanística del conjunto industrial, que hoy resulta ser una joya que debiéramos mantener y proteger, como se recoge en el PGOU vigente.

c) La valoración de esos terrenos debiera plantearse, al menos, desde las exigencias jurídicas en vigor y no desde el desconocimiento de las mismas y opiniones sin cualificar. Ese principio de valoración ilegal que se han sacado de la manga no tiene otro fin que el especulativo, pues, ¿cómo llamar a la pretensión de valorarlo como residencial para 1.000 viviendas, a base de derribar todos los chalets que sirvieron de residencia para los responsables de dirigir la Fábrica, que arquitectónicamente son efecto de una época y bien podrían mantenerse y darles nuevos usos para equipamientos del barrio o de la ciudad o venderlos a privados? Y la torre de más de veinte plantas que se pretende en el único terreno libre ubicado en el Norte de la finca, cambiará dramáticamente el perfil de la ciudad desde uno de sus accesos más importantes y donde la Catedral debe seguir siendo la perspectiva dominante desde esta parte baja de la ciudad. ¿Qué se pretende mantener? ¿Por qué algo tan especial y singular que aumenta sensiblemente el valor de la capital se quiere vulgarizar a base de derribos y nuevas construcciones desubicadas que se podrían ejecutar en otras partes de la ciudad a base de suelos que se deben ceder al ayuntamiento en el desarrollo del Plan Urbanístico? No utilizar este recurso legal es no darle importancia al valor urbanístico, social y económico que puede proporcionar este nuevo centro urbano.

d) Y, por último, me pregunto si los responsables de ejecutar la revisión del Plan General de Ordenación Urbanística están siendo consultados y si tienen algo que decir.

Comprendo que el Ministerio de Defensa no regale a Oviedo unos terrenos que le pertenecen y que deben ser tasados según las leyes de valoraciones urbanísticas; pero ignorarlas desde órganos de poder y, a cambio, usar la especulación para devaluar unos terrenos tan especiales, y con ello el conjunto urbano de la ciudad, no sé qué ventajas tiene para la capital de todos los asturianos, como no sea la depreciación de la joya urbanística que todos dicen defender. Espero que en el resultado final reine la cordura para que no nos carguemos una vez más nuestros "tesoros" que metafóricamente vengo llamando "la gallina de los huevos de oro" capaz de modernizar cualitativamente nuestra capital.

Y también recuerdo que los responsables políticos del gobierno central, de la autonomía y del municipio no pueden negociar estas cosas al margen de las leyes y del Plan Urbanístico de Oviedo, pues estas exigen la inevitable información al público como paso previo a cualquier toma de decisiones con afección urbanística. Y a estos efectos, recuerdo la reacción en contra de muchos y cualificados ciudadanos ante el proyecto de las tres torres, "las trillizas", proyectadas por Calatrava para equilibrar el desastre financiero del Palacio de Congresos.

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