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Reflexiones en torno a la creación en Oviedo de la Escuela de Minas

Los pormenores de la cesión del edificio de Independencia al Ministerio de Educación a mediados de pasado siglo

Por mi condición de funcionario de la extinta Diputación Provincial de Oviedo vengo siguiendo con especial atención la polémica que intermitentemente es noticia en el diario LA NUEVA ESPAÑA, del que soy lector habitual, en relación con el tema del traslado a Mieres de la Escuela de Ingeniería de Minas, Energía y Materiales de Oviedo (en adelante, para simplificar, Escuela de Minas de Oviedo). Recordé que, al menos en una ocasión, se había hablado del intento de trasladar dicha Escuela a otra ubicación en el mismo Oviedo (me estoy refiriendo, si no estoy equivocado, a los años 60 o 70 del pasado siglo), intento que no prosperó por el condicionado establecido por la propia Diputación al ceder al entonces Ministerio de Educación Nacional el edificio y terrenos que actualmente ocupa la referida Escuela, derivado de las exigencias establecidas en el artículo 97 del Reglamento de Bienes de las Entidades Locales de 27 de mayo de 1955, entonces vigente.

Pues bien, picado por la curiosidad para conocer los pormenores de dicha cesión, acudí hace unos días al Archivo Histórico Provincial para revisar los libros de actas de la Comisión de Gobierno y del Pleno de la Diputación en la búsqueda de antecedentes sobre este particular, los cuales están básicamente contenidos en dos acuerdos de la citada Comisión de Gobierno de 11 de Septiembre y 19 de diciembre, ambos de 1958, y en los del Pleno de la Diputación de 19 de septiembre de 1958 y de 29 de Enero de 1959. El resumen de estos acuerdos es el siguiente:

1º) La Comisión de Gobierno en la sesión de 11 de Septiembre de 1958 tuvo conocimiento de las conversaciones sostenidas por el presidente de la Diputación con el Alcalde de Oviedo en relación con el destino de un edificio en construcción en la parte posterior de la antigua Residencia (hoy Hotel Reconquista), en el sentido de ofrecerlo para la instalación de una Escuela de Ingenieros de Minas y la Comisión, después del estudio pertinente y considerando la conveniencia de su instalación en Oviedo, acordó hacer la oportuna propuesta al Pleno de la Corporación.

2º) De conformidad con la anterior propuesta, el Pleno de la Diputación, en sesión de 19 de Septiembre de 1958, acordó el ofrecimiento de la parte del edificio propiedad de la misma que fuera precisa para la instalación de la repetida Escuela, aunque dicho edificio, situado en la calle Independencia, estaba al parecer en principio destinado para Museo de Bellas Artes.

3º) El Presidente de la Diputación da cuenta a la Comisión de Gobierno en la sesión de 19 de Diciembre de 1958, de una visita realizada a Oviedo por el Director General de Enseñanzas Técnicas para examinar el edificio ofrecido para la Escuela de Ingenieros de Minas e informa que para finalizar las obras de instalación de la misma se necesitarían alrededor de veinte millones de pesetas, indicando que en principio se ha pensado que entre la Diputación, el Ayuntamiento de Oviedo y las Empresas Mineras, aporten la referida cantidad. La Comisión en la indicada sesión acordó informar favorablemente a las gestiones realizadas por la Presidencia y continuarlas para llegar a la implantación en Oviedo de la referida Escuela Especial.

4º) El Pleno de la Diputación, en la sesión celebrada el 29 de Enero de 1959, conoció las diversas gestiones llevadas a cabo acerca del Ministerio de Educación Nacional, acordando, en síntesis, lo siguiente: 1) Ceder al Estado, representado por el Ministerio de Educación Nacional, los edificios y terrenos que se describen en el propio acuerdo que incluyen un edificio que ocupa 5.037 metros cuadrados, incrementados en 1.797,99 metros cuadrados que corresponden al solar situado en el frente de la fachada principal del edificio y colindante con la calle Independencia. 2) La cesión se realiza en plena propiedad a título lucrativo y condicionada a su aceptación a que sea destinado el edificio y terrenos cedidos a la instalación de una Escuela de Ingenieros de Minas. La instalación y puesta en marcha de la Escuela debe ser realizada en el plazo máximo de cinco años y su destino mantenerse durante los treinta siguientes, conforme a lo prevenido en el artículo 97 del Reglamento de Bienes de las Corporaciones Locales. 3) La Diputación se obliga a aportar para la realización de las obras de adaptación del edificio la cantidad de siete millones de pesetas en los ejercicios de 1959 y 1960, con el fin de que, con las aportaciones del Ayuntamiento de Oviedo y las Empresas Mineras e Industrias de la Región, se logre conseguir la cifra de veinte millones de pesetas fijada por el Ministerio de Educación Nacional. Y para el supuesto de que la aportación de las Empresas Mineras no se logre en la cuantía en principio estimada de seis millones de pesetas, la Diputación se obliga, siempre que el Ayuntamiento de Oviedo lo haga en la misma forma, a cumplir a medias con este la cifra que falte para alcanzar los veinte millones de pesetas. Para ello se determina comunicar este acuerdo al Ayuntamiento de Oviedo, para concertar con él el oportuno compromiso. (Aclaración: aunque nada se dice en el acuerdo del Pleno de la Diputación del compromiso a adquirir por el Ayuntamiento de Oviedo, para financiar las obras de adaptación del edificio cedido, lógicamente se deduce que comprendía la aportación de siete millones de pesetas –igual que la Diputación–, más la cantidad a medias antes reseñada). Por su parte, el Ministerio de Educación Nacional sólo se comprometía a sufragar lo necesario para la adecuación del edificio cedido en el supuesto de que el gasto excediese de los veinte millones de pesetas a aportar por la Diputación, Ayuntamiento de Oviedo y Empresas Mineras.

Los expuestos son básicamente los datos que se deducen de los acuerdos adoptados en su día por los órganos de gobierno de la Diputación Provincial de Oviedo, datos que habría que corroborar con el examen de los documentos de formalización de cesión y de los acuerdos adoptados por el Ayuntamiento de Oviedo determinando sus compromisos al respecto.

Pero lo que sí resulta evidente de los mismos es que la Escuela de Minas de Oviedo fue en principio financiada enteramente para su implantación en dicha ciudad, con importantes aportaciones dinerarias del Ayuntamiento de Oviedo, además de las ya descritas de la Diputación Provincial de Oviedo y de las que hubieran hecho las Empresas Mineras e Industriales de Asturias.

Y sin entrar a discutir las razones que el Rector o la Universidad de Oviedo puedan alegar para apoyar la decisión del traslado a Mieres de la Escuela de Minas de Oviedo, es lo cierto que, con independencia de la autonomía universitaria alegada para justificar las decisiones adoptadas, no se puede desconocer que dada su importancia en la implantación en Oviedo de la citada Escuela, hay dos organismos públicos que necesariamente tienen que ser formalmente oídos antes de tomar semejante decisión y tales organismos son la Comunidad Autónoma Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Oviedo.

La primera porque, en virtud de lo establecido en el artículo 20 del Estatuto de Autonomía para Asturias, en su redacción inicial, asumió las competencias, medios y recursos de la Diputación Provincial de Oviedo. Respecto a ésta, por alguna razón que se me escapa, de lo reflejado en la prensa parece que no le interesa hacer pronunciamiento alguno al respecto.

En cambio, el Ayuntamiento de Oviedo, que también hizo entonces una importante aportación económica para que la Escuela se crease y funcionase en Oviedo (ningún otro Ayuntamiento de Asturias consta en los antecedentes reseñados que haya hecho aportación alguna al respecto), sí considero que está cargado de razones para defender la continuidad de la misma en Oviedo y máxime cuando por el rectorado de la Universidad de Oviedo, al parecer haciendo caso omiso de los antecedentes que se han dejado expresados y en una actitud calificable como mínimo de autoritaria, no se tiene la delicadeza de respetar la postura manifestada por la primera autoridad municipal representante de una institución democrática que con su aportación había hecho posible la creación de la Escuela que ahora se trata de llevar a otra población.

Por tanto, ha de entenderse que en el procedimiento seguido por la Universidad para acordar el traslado de la repetida Escuela de Oviedo a Mieres, ambas entidades, Principado de Asturias y Ayuntamiento de Oviedo, ostentan, por sus aportaciones para la creación de la misma, la condición de interesados legítimos y, como tales, deben ser oídos y respetados de acuerdo con las más elementales normas procedimentales. De aquí que por la importancia del tema que está en debate, sea preciso moderar actitudes y evitar posturas improcedentes y fuera de lugar, de las que puede ser muestra, por una parte, la fotografía publicada en la tercera página de LA NUEVA ESPAÑA del día 15 de Septiembre, donde aparece el equipo rectoral –según me comentó un amigo con frase muy asturiana “pa meter mieu al Alcalde”–, y por otra, la acusación de chantaje a la propia Alcaldía de Oviedo, acusación que, a la postre, también afecta indirectamente al funcionariado del Ayuntamiento que vaya a ser encargado de informar y tramitar el Plan del Cristo de sedes universitarias que vaya a promover la Universidad.

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