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Pedro Rodríguez Cortés

Cien años del concurso de folclore

Un festival que fue punto de inflexión para nuestra música tradicional

El pasado mes de septiembre se cumplió un siglo de uno de los acontecimientos musicales asturianos que marcó un punto de inflexión en nuestra música tradicional: el Concurso de Folclore de San Mateo, inspirado, quizá, en otro evento extraordinario celebrado en Granada los días 13 y 14 de junio del mismo año, el primer Concurso de Cante Jondo, impulsado por Manuel de Falla y Miguel Cerón. El origen de este certamen granadino era "para salvar las raíces del género" en un tiempo que era visible observar cierta decadencia y mestizaje del flamenco. Colaboraron en el certamen García Lorca y el pintor Zuloaga. Se habían destinado 8.500 pesetas en premios y sorprende la cláusula que impedía participar a los mayores de 21 años.

Veintiséis años después, en 1948, el diario "Región" de Oviedo organizaba un concurso de folklore asturiano que supuso un antes y un después en nuestra tonada. Al igual que el concurso de Granada, los motivos para poner en marcha el certamen eran similares: salvaguardar nuestro folclore y poner un dique a la invasión del folclore foráneo representado por Antonio Machín, Bonet de Sampedro y Jorge Sepúlveda como principales amenazas.

La fiesta asturiana de hace un siglo había tenido antecedentes en 1908 y 1909 y surgió "porque en Asturias va desapareciendo todo lo típico y para evitarlo en lo posible fue por lo que, con carácter de ensayo, se celebró en 1908 con el más lisonjero éxito", informaba el diario "La Prensa" de Gijón unos días antes de celebrase el de 1922. El evento de 1908 tuvo por marco el teatro Campoamor y en 1909 se celebraría en la plaza de toros, con una amplia representación del baile asturiano de Cabrales, Cangas de Tineo, Cudillero y los Vaqueiros de Alzada.

El citado festival de 1922, recordado durante décadas, contenía una parte de exhibición de grupos folclóricos y una parte competitiva de bailes por parejas y canción asturiana, resultando ganadores en baile la pareja de Santa Ana de Abuli, María de la Fuente y José Díaz Villanueva, y en tonada Vicente Miranda. En esta modalidad se echó de menos la participación de otras grandes figuras de la época, como Botón, "Cuchichi" o "El Maragatu". El jurado lo componían relevantes personalidades de la investigación de la música e intérpretes como Benito Álvarez-Buylla, Juan Uría Ríu, Gonzalo Merás, Ramón Ochoa o el pianista Baldomero Fernández.

El día del festival arrancó con la salida, a las tres y media de la tarde, de una comitiva desde la plaza del Ayuntamiento con un carro del país tirado por una pareja de bueyes cargado de hierba, ocupado por bellas señoritas y dotado de los aperos de labranza tradicionales. La plaza de toros se hallaba abarrotada desde horas antes con un lleno no superado por el mejor cartel taurino. Actuó la Banda del Regimiento del Príncipe, el Orfeón Ovetense y los grupos folclóricos antes citados. Hubo otras dos ediciones del festival los años siguientes 1923 y 1924 pero sin el éxito de 1922.

El concurso tuvo un efecto relevante: el germen de la creación del cuarteto de los "4 Ases" con el descubrimiento de Miranda. El cuarteto se consolidaría el año siguiente debutando en el Círculo de Artesanos de Cangas de Onís.

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