Opinión

«El Fazeburlas» en la sala Dos Ajolotes

Medio siglo de retrospectiva de la mano de Fran Díaz-Faes

En la sala Dos Ajolotes, calle de los Pozos, Oviedo, donde el último emplazamiento de Silka, la Casa de los Trajes, entre la plaza Riego y la calle Fruela, Fran Díaz-Faes Saavedra recopila por primera vez su obra: «El Fazeburlas», una retrospectiva de medio siglo. Lo conozco por sus cuadernos de campo (debería mostrarlos también), sus muros virtuales y por las paredes reales de los sucesivos establecimientos que abrió, siempre relacionados con la hostelería y las artes plásticas y escénicas. Actualmente dirige La Trucha Azul, un coworking-librería-museo que, con Tomás Fernández, abrió en la avenida Constitución, en Pola de Lena; Fran lo define con guasa como Centro Asocial y Ateneístico de Incultura.

«El Fazeburlas» en la sala Dos Ajolotes

«El Fazeburlas» en la sala Dos Ajolotes / Pepe Monteserín

La muestra incluye dibujos, pintura, collages, títeres (su famoso Zacarías, que dio la vuelta a España, para regocijo de niños y adultos), marionetas, máscaras (una de su rostro de joven), experimentos fotográficos y personajes que parecen sacados del Moulin Rouge, o del Suizo, cabaret que funcionó a poco metros de esta pequeña sala de los Dos Ajolotes. Añádanse textos por encima, por debajo y hasta por detrás; textos marginales, poesía paradójica, sentencias suplementarias; Fran desconfía de su pintura, la cree insuficiente, y suele apoyarla con cenefas de palabras, frases desechas, más que tópicos, que, según él, tampoco funcionarían solas, necesitan trazos y colores.

«El Fazeburlas» en la sala Dos Ajolotes

«El Fazeburlas» en la sala Dos Ajolotes / Pepe Monteserín

Fazeburlas es dibujo torturado, expresionismo, con reminiscencias orientales y africanas, distorsión, surrealismo, drama, disonancia armónica, melancolía antiestética, ética peripatética y soledad a la deriva, con carga irónica y, sobre todo, «ilusión, que es lo que me mueve contra el desencanto», dice Fran. «Fazeburlas» es un alegato sobre el amor, la política, la religión, la trascendencia, y un homenaje al circo; a Fran, que fue profesor en talleres de teatro, le hubiera gustado trabajar en un circo, trabajó de hecho en un grupo de payasos.

«El Fazeburlas» en la sala Dos Ajolotes

«El Fazeburlas» en la sala Dos Ajolotes / Pepe Monteserín

Lo dicho: Fran en la sala Dos Ajolotes. ¿Qué son ajolotes? Una especie de salamandra mexicana, casi extinguida, que purifica el agua donde vive, con el síndrome de Peter Pan: conserva sus rasgos infantiles en la vida adulta; estas características, la capacidad de oxigenar, el candor diría e incluso el peligro de extinción, se compadecen con nuestro artista y crítico lenense; fue crítico de teatro durante años en las páginas de este periódico. Pero Fran, más que dejar títere sin cabeza, se burla con humor y con cabeza.

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