Opinión
Festín teatral
Lo mejor de una brillante y veterana compañía
"4 x 4" es un festín, una bacanal de risas, juegos de palabras, canciones y humor inteligente. La mítica "Ron Lalá" celebra sus 20 años como profesionales con una selección de los mejores sketches de sus cuatro primeros espectáculos. Con su estilo inconfundible, que fusiona el cabaret berlinés, la chirigota gaditana y el arte de la juglaresca castellana, estos virtuosos rapsodas, músicos, cantantes y cómicos logran encandilar a público, crítica y especialistas. Sorprendentemente "4 x 4" goza de una gran unidad y no se advierten las costuras gracias al excelente hilvanado de Álvaro Tato (que tiene el don natural de la versificación) y la magnífica dirección de Yayo Cáceres, los dos pilares de la compañía, que le imprimen a la obra un ritmo vertiginoso que no da tregua al espectador. Si algo tienen en común "Mi misterio del interior", "Mundo y final" y "Time al tiempo" es la reflexión existencialista que aporta una mirada cínica e irrespetuosa, con gran humor y calado, acerca de la identidad, el narcisismo, la vida y la muerte, reflexiones sartrianas sobre el ser y la nada trufadas con las canciones más populares del imaginario colectivo, o sobre el paso del tiempo y la destrucción apocalíptica de nuestro mundo. Con "Siglo de Oro, siglo de ahora" ya inician su especialización en la divulgación del Siglo de Oro desde la perspectiva lúdica, desenfadada y brillante que tantos éxitos les ha reportado. El gran trabajo de los polifacéticos intérpretes funciona como un engranaje perfecto que rezuma mucha química, pasión y buen rollo. Destacan las escenas del hombre que sólo puede hablar en frases capicúa (Juan Cañas), el desternillante cuadro de "falamenco" de Perilla de la Villa (Miguel Magdalena) con su cuadrilla bailando a lo pingüino, el programa de radio antiayuda conducido por Diego Morales con descacharrantes frases desmotivacionales, el tierno romance lorquiano entre la flor Doña Margarita Ramos (Diego Morales), seducida por Don Zángano de la Miel (Luis Retana), aguda parodia de nuestra efímera existencia. Luis Retana, el becario, actúa como hilo conductor de esta farsa, en un gamberro guiño metateatral a la realidad de la profesión. El final apoteósico llega con un enredo donjuanesco en el que el público hace de eco del enamorado despechado (Daniel Rovalher) fusionándose las carcajadas con los aplausos enfervorecidos de un Teatro Filarmónica puesto en pie.
Suscríbete para seguir leyendo
- Espectacular incendio en Oviedo: arden diez coches de madrugada y se investiga si el fuego fue provocado
- El histórico hotel de Oviedo que cierra este lunes para abordar una profunda reforma
- La historia de una de las confiterías más conocidas de Oviedo, que cumple cien años: 'Los clientes son los mejores embajadores
- El Grupo Paraguas, conocido por el restaurante Amazónico, desembarca en Asturias: aquí abrirá su primer restaurante en la región
- Hallan a un joven desangrándose en el Antiguo de Oviedo tras ser apuñalado por tres personas
- La 'histórica' cafetería de Oviedo que cierra tras siete décadas: 'Esta semana han llorado aquí muchos clientes
- Este gigante de la moda cierra su último local propio en Oviedo y atraviesa una grave crisis económica
- El librero de Oviedo que llevaba la cuenta de los días de confinamiento en la pandemia se jubila y busca relevo: 'Es un negocio que sigue funcionando
