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La cultura del consenso

La mayoría constituida en el seno del Pleno ovetense para respaldar el Plan Estratégico de Cultura de Oviedo 2035

Oviedo encara las últimas semanas antes de conocer los resultados del primer corte en la carrera por erigirse Capital Europea de la Cultura en 2031 desde la seguridad que otorga el apoyo mayoritario de la región y de los grupos políticos municipales ovetenses que, durante el pleno extraordinario celebrado ayer, mostraron su apoyo a las disposiciones del Plan Estratégico de Cultura de Oviedo (PECO) 2035. Este proyecto, un requisito indispensable para la candidatura cultural que encabeza Rodolfo Sánchez, examina de forma pormenorizada el contexto ovetense y plantea una serie de líneas de actuación, durante la próxima década, que afectan tanto al fortalecimiento de la programación ya existente como al impulso de nuevas tendencias, incidiendo en aspectos vinculados a la democratización cultural de los barrios, las formas de atenuar los desequilibrios entre la zona urbana y la rural –aspectos ya incluidos en las actividades desarrolladas por la Fundación Municipal de Cultura que preside David Álvarez–, la renovación de las infraestructuras –la fábrica de armas de La Vega, la Casa de las Artes o la Plaza de toros– y la mejora y modernización de los equipamientos técnicos actuales. Todo ello con la finalidad de conformar un sector cultural poderoso, con la fuerza y capacidad necesarias para transformar la sociedad.

La cultura del consenso

La cultura del consenso

No deja de resultar curioso –y al mismo tiempo esperanzador– que en un clima político marcado por la crispación y la polarización extrema existan iniciativas y propuestas que armonicen las diferentes tendencias ideológicas del consistorio ovetense y reconcilien al estamento político con la ciudadanía. No es la primera vez que sucede últimamente, pues –como señaló LA NUEVA ESPAÑA– en el pleno ordinario del mes de noviembre se acordó por unanimidad una declaración institucional para exigir al Ejecutivo Central –a través del Gobierno autonómico del Principado– un aumento de la financiación estatal que recibe la Ópera de Oviedo, irrisoria si la comparamos con otras instituciones análogas como la Ópera de Bilbao (ABAO).

En esta ocasión, el PECO 2035 contó con el apoyo de PP, PSOE, IU y la concejal no adscrita –lo que el portavoz de IU, Gaspar Llamazares, denominó "las fuerzas democráticas"– y con los dos votos negativos de las ediles de Vox, conscientes de la importancia que supondría el título de Capital Europea de la Cultura en 2031, pero críticas con el planteamiento y el texto donde se contemplan cuestiones de género, migración y sostenibilidad climática.

La cultura es uno de los valores esenciales de la sociedad y, en la capital del Principado, se ha convertido en un espacio fecundo para hacer verdadera política, dejando de lado diferencias y aunando esfuerzos en aras del interés común. Buena parte de la fuerza de la candidatura de Oviedo 2031 se sustenta, precisamente, en su carácter inclusivo y en su capacidad para involucrar a toda la región en un proyecto común, desde el diálogo y una disparidad que, lejos de importunar, enriquece y suma. Una apuesta desprejuiciada que germinará a lo largo de la próxima década y que nace fruto del consenso institucional.

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