Opinión
Camposagrado, el palacio que cuenta dos siglos de poder
Historia, arquitectura y avatares del linaje Bernaldo de Quirós a través del palacio ovetense, del Barroco al Neoclasicismo
Durante el reinado de Felipe IV se premió con títulos de Castilla a los cuatro linajes asturianos mas destacados, entre ellos en 1661 se concede al linaje Bernaldo de Quirós el título de Marqués de Camposagrado.

Camposagrado, el palacio que cuenta dos siglos de poder
La denominación proviene de las posesiones que el señorío tenía cerca de Rioseco de Tapia, en León, donde la leyenda sitúa una batalla de la Reconquista con tal resultado de cadáveres que al ser imposible dar sepultura se bendijo el lugar. Actualmente está allí la ermita de Camposagrado.

Camposagrado, el palacio que cuenta dos siglos de poder
El primer marqués Gutierre Bernaldo de Quirós ordena construir en el último tercio del siglo XVII una casa solariega de estilo barroco en Mieres. Hoy es el IES Bernaldo de Quirós.

Camposagrado, el palacio que cuenta dos siglos de poder
Poco mas tarde, construye entre 1693 y 1696 un palacio en Avilés cuya fachada sur barroca con dos torres laterales resulta de particular belleza. Obra del arquitecto avilesino Francisco Menéndez Camina, hoy alberga la Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias.
Debido a la normalización de sesiones de la Junta General del Principado y su Diputación permanente, Oviedo se convierte en centro político y administrativo de primer orden y los señores de la región se trasladan a la capital. Se aseguran de esta forma estar cerca del punto de toma de decisiones.
Estos movimientos conforman la espléndida geografía urbana que hoy disfrutamos en muy poco espacio de nuestra ciudad, jalonada de Palacios como complemento a la magnífica Catedral.
En Oviedo, la familia ya disponía de propiedades pero, muy en la línea del resto de la nobleza, se trataba de construir un Palacio que le diera prestigio ante el pueblo llano y el resto de la sociedad, de esta forma, el reflejo de su poderío económico y de su reconocimiento social se asentaba, entre otras cosas, en la magnificiencia del edificio.
Un año después de haber terminado el Palacio de Avilés, los Camposagrado encargan un proyecto para el recinto situado entre las Calles San Juan y la plazuela de la Fortaleza (hoy Porlier). La intención inicial era de muy similar factura al recién terminado, incluso para la fachada principal el reforzamiento de los cimientos de las esquinas con el propósito de situar dos torres.
Un segundo proyecto hubo de demorarse 20 años debido a los problemas económicos surgidos tras la reforma del Palacio de Avilés. Se adjudica a Francisco de la Riva Ladrón de Guevara (1686-1741), ya para entonces se trataba de un edificio exento de cuatro fachadas sobre un solar que precisó de un complicado proceso de compras y permutas. La obra se detiene cuando apenas se habían levantado algunas paredes exteriores de la primera planta.
Otros 20 años de interrupción hasta que, en 1744, José Manuel Bernaldo de Quirós, II Marqués de Campo Sagrado firma contrato con el arquitecto Pedro Antonio Menéndez de Ambás, Candás (1716-1783) para atajar el peligro de ruina de lo ya construido que se encontraba abandonado y cubierto de maleza. El marqués confía definitivamente la consecución de la obra al arquitecto candasino, quien demuestra su capacidad creativa para integrar el cuerpo superior con soluciones mas modernas.
El resultado es este espléndido palacio que podemos rodear detenidamente para ver sus cuatro fachadas, la norte y la sur (dotada inicialmente de otra puerta que se abría al jardín) menos ornamentadas, y las dos restantes exuberantes, con ligeras diferencias, predominando la elegancia de la principal con balcón situado sobre la puerta adintelada que tanto recuerda al Palacio del Duque del Parque.
El tiempo que duró la construcción está reflejado en el edificio desde un estilo más puramente barroco de la primera planta (orejas molduradas, semicolumnas estriadas, ventanas aveneradas) y neoclasicista de la segunda (balcones laterales austeros, pilastras jónicas y frontones de líneas mixtas).
Las caras de hombres y mujeres en el friso partido de los balcones son una novedad en la arquitectura palaciega asturiana.
De su cubierta destaca el alero de madera con tres filas de canetes moldurados y el remate en frontón curvo. Fue de los pocos edificios del siglo XVIII con agua corriente (de una paja de agua), que los propietarios consiguieron en recompensa por sus donaciones de terrenos a la ciudad.
Adquirido por el Concejo de Oviedo en 1861 para instalar la sede de la Real Audiencia, actualmente acoge las dependencias del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Su interior fue calcinado en la Revolución de Octubre de 1934 cuando los insurrectos prendieron fuego al edificio tras el asalto. Fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1943 después de la restauración de Enrique Rodríguez Bustelo, otro arquitecto extraordinario de quien tendremos mas ocasiones de tratar.
Suscríbete para seguir leyendo
- Espectacular incendio en Oviedo: arden diez coches de madrugada y se investiga si el fuego fue provocado
- El histórico hotel de Oviedo que cierra este lunes para abordar una profunda reforma
- La historia de una de las confiterías más conocidas de Oviedo, que cumple cien años: 'Los clientes son los mejores embajadores
- Hallan a un joven desangrándose en el Antiguo de Oviedo tras ser apuñalado por tres personas
- Masymas pone fecha de cierre a uno de los supermercados de Ciudad Naranco: 'Queremos dar las gracias a todos los vecinos, clientes y visitantes que nos habéis acompañado durante todo este tiempo
- La 'histórica' cafetería de Oviedo que cierra tras siete décadas: 'Esta semana han llorado aquí muchos clientes
- El Ayuntamiento de Oviedo contrata durante un año a 20 jóvenes recién titulados
- Vox denunciará al Ayuntamiento de Oviedo ante el Principado por utilizar el Campo San Francisco como un 'recinto ferial
