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Una apuesta diferente

Torres-Pardo (piano) y La Jose (cante) triunfan en el Filarmónica con su proyecto de música española

La "Suite española" que la pianista Rosa Torres-Pardo y la cantaora La Jose presentaron ante el público ovetense el pasado miércoles tuvo, además de una gran acogida, un carácter simbólico que no deberíamos pasar por alto. La Sociedad Filarmónica de Oviedo busca renovarse constantemente a través de propuestas artísticas que sirvan como reclamo al público de la capital del Principado, sirviéndose durante las últimas temporadas de iniciativas más desprejuiciadas que, alejadas de los recitales convencionales, suponen todo un soplo de aire fresco y amplían el canon de la programación en un escenario histórico como el Teatro Filarmónica. En este contexto asistimos a "Suite española", un espectáculo interesante y muy sugerente articulado en torno a cuatro bloques ("Goyescas", "Lorquiana", "Sefarad" y "El amor brujo") donde la música de los eminentes maestros españoles Albéniz, Falla y Granados, funciona como un nexo que aglutina y caracteriza las diferentes piezas que se interpretan a lo largo de la velada.

Una apuesta diferente

Una apuesta diferente

Para ello, contar con la experimentada pianista Rosa Torres-Pardo, gran conocedora del repertorio, es una bendición. La artista madrileña deconstruye, por medio de una serie de arreglos y adaptaciones, piezas célebres como "La maja y el ruiseñor" (Granados), "Almería" o "El corpus Christi en Sevilla" (Albéniz) para uniformar un discurso lleno de sugestión y coherencia. Además, Torres-Pardo evidenció un gran equilibrio en ambas manos, perfilando con acierto cada una de las melodías y temas que encierran las densas texturas de este repertorio –que interpretó de memoria, sin la necesidad de partitura–, extrayendo todo el color posible de las obras españolas. No acompañó el metálico timbre del piano, pero el desempeño de la artista fue más que notable, plegándose y mostrando una gran sintonía con La Jose.

La cantaora destapó una voz pulida, brillante y poderosa en los agudos y compacta en los graves, con facilidad para las ornamentaciones, los melismas y los giros aflamencados de este repertorio (especialmente en las tres canciones Sefardíes: "Los Bilbilicos", "Morenika" y "La Serena"). Con mucho desparpajo –animando incluso al público a entonar alguna melodía–, implementó a sus intervenciones un arsenal de quejíos que cobraron una gran expresividad –por ejemplo, en "La canción del amor dolido" (Falla)– y redondearon por completo la velada ante un público rendido al embrujo y la magia de esta particular suite española.

Una apuesta diferente muy exitosa, a nivel conceptual y artístico, que para la Sociedad Filarmónica de Oviedo lleva aparejado un aliciente no menos importante: convertirse en la primera entidad española que estrena el proyecto "Una suite española". n

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