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Opinión

Bernardo, envuelto en humanidad

Adiós a un empresario que se dejaba querer

La humanidad en toda regla presidía el día a día de Bernardo, ese hombre volcado en el textil y que vistió con elegancia a muchos asturianos en su comercio de la plaza Longoria Carbajal de Oviedo. Maestro y empresario hizo de su labor una manera de entender su trayectoria vital conformada con su estilo caballeresco y mucho don de gentes. Se dejaba querer y concitaba la voluntad de todos sus próximos, circunstancia que le granjeaba multitud de amistades y un acercamiento sereno y natural, tanto en su tienda como en las diferentes actividades que desarrollaba, porque Bernardo estaba inmerso en diferentes sociedades culturales y era un colaborador directo y apasionado con cualquier causa noble y desinteresada.

Su muerte la sentí con mucha tristeza e impotencia.Estaba en México y el aviso luctuoso me dejó con el corazón encogido y el alma a flor de piel. Pasé muchos momentos de diálogo y relación desde la coral Dafne hasta encuentros afectivos en su fiesta íntima como era la Regalina de Cadavedo en su Valdés de esencia y nacencia. Un hombre animado con la calidad humana por bandera y sentimiento que daba vida y emoción en cualquier acto de naturaleza amistosa y festiva. Su ausencia la vivo con una orfandad que no entiendo y será muy complejo no soltar la parrafada en su local comercial o en los paseos vespertinos por Vetusta tratando temas de viajes, de música, leyendas populares o el futuro de Asturias por poner unos ejemplos.

Bernardo, por tu afabilidad y comprensión, por tu carácter y sensatez, por tu saber estar y por esa sencillez de una persona con talante renacentista y universal, eres todo un referente de bonhomía y agradecimiento. Los hombres buenos y justos como tú a buen seguro que alcanzarán ese paraíso bíblico, un edén de vida y obra con la música celestial de sintonía preferida y la felicidad perenne que has logrado a pulso en este mundo terreno de tantas penalidades y controversias. En ese más allá de resonancias evangélicas te encontrarás con tu colega y amigo Gelín con su amplio cancionero astur y su acordeón para entonar con pasión jesuítica notas musicales que endulcen este tiempo de silencio y fatalidad.

Tu muerte deja a uno postrado en una sinrazón de lamento y vulnerabilidad. Recibe mi abrazo fraternal y que la vida eterna nos conforte a todos nosotros.El paseo existencial por este universo de trabajo y concordia ha sido ejemplar y todo un método de vida con un listón muy alto. Así lo observo. n

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