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La llegada de la UAX al Calatrava

Una decisión valiente que puede cambiar Oviedo y El Cristo

La implantación de la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) en Oviedo no es solo un nuevo proyecto educativo: es una decisión política con vocación histórica. En una ciudad que siempre ha vivido de cara a la universidad, apostar por reforzar su papel académico es apostar por su futuro. Y en este caso, además, supone una oportunidad largamente esperada para los barrios de Buenavista y El Cristo, castigados durante años por la falta de soluciones reales tras el traslado del antiguo HUCA.

Esta apuesta no habría sido posible sin la posición clara y decidida del alcalde, Alfredo Canteli, que ha asumido el liderazgo del proyecto frente a la parálisis y las dudas. En un contexto en el que demasiadas veces las administraciones optan por no decidir, el Ayuntamiento de Oviedo ha elegido actuar. Recuperar la galería comercial del edificio de Calatrava como espacio universitario no solo evita que siga siendo un símbolo de abandono, sino que lo convierte en un motor de actividad, conocimiento y vida.

La llegada de cientos de estudiantes y profesionales tendrá un impacto inmediato en la economía local, el comercio de proximidad y la revitalización del barrio. El Cristo y Buenavista necesitan movimiento, inversión y futuro, no promesas aplazadas. Y la universidad ha sido, históricamente, uno de los instrumentos más eficaces para regenerar ciudad.

Esta decisión, además, se enmarca en una estrategia más amplia de recuperación urbana, como demuestra la próxima rehabilitación de la plaza de toros, otro espacio emblemático que lleva años esperando una solución. Frente a la dejadez, Oviedo empieza a recuperar lugares clave para devolverlos a los ovetenses con nuevos usos y ambición.

El contraste con la actitud del Gobierno del Principado resulta evidente. Los terrenos del antiguo HUCA siguen atrapados en la indefinición, el abandono, sin un proyecto claro ni un calendario creíble, mientras los barrios colindantes continúan pagando el precio de esa inacción. A esta falta de iniciativa se suma el rechazo frontal del PSOE local a la llegada de la UAX, una oposición más ideológica que práctica, y que no ofrece ninguna alternativa real para la regeneración de la zona.

Es legítimo debatir sobre el papel de las universidades privadas, pero lo que no es aceptable es bloquear (como hace el PSOE con la colaboración de Vox) cualquier avance sin proponer otras soluciones viables. Oviedo no puede permitirse seguir esperando. La ciudad necesita decisiones, inversión y visión de futuro, que es lo que está haciendo el Gobierno que lidera Canteli.

Si se gestiona con responsabilidad y diálogo, la llegada de la UAX puede marcar un antes y un después. No solo para Oviedo, sino para El Cristo y Buenavista, que por fin pueden dejar atrás años de abandono y mirar al futuro con algo más de esperanza.

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