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Natalia Sánchez Santa Bárbara

¿Ciudad Europea del Deporte para quién?

La distinción debería ser un punto de inflexión, no un escaparate vacío

Oviedo es Ciudad Europea del Deporte 2026 y eso es una buena noticia. Nuestro concejo tiene una tradición deportiva rica y genuina, clubes y deportistas que llevan décadas dejando el nombre de Oviedo en lo más alto, y una ciudadanía que lo practica, lo vive y lo disfruta cada día. Que Europa ponga el foco sobre nosotros, aunque sea a través de una entidad privada como la Asociación ACES Europa y no de una institución oficial, es una oportunidad que debemos aprovechar para proyectar nuestro deporte y a nuestros y nuestras deportistas. El problema no es el título. El problema es lo que el gobierno de Canteli está haciendo, o más bien no haciendo, con él.

Un título así debería ser un punto de inflexión. Una ocasión para replantearse prioridades, para escuchar a los clubes y a los deportistas, para apostar de verdad por el deporte. En cambio, lo que estamos viendo es la política del escaparate que tanto le gusta al gobierno del PP: fotografías, pancartas, eslóganes… Mucho brillo, poca sustancia.

Mientras tanto, la realidad de las instalaciones deportivas del concejo habla por sí sola. Desde el Grupo Municipal Socialista llevamos tiempo denunciando la falta de planificación e inversión en unos equipamientos cada vez más deteriorados y saturados, algo que cualquier vecina y vecino que practique deporte podría corroborar.

También siguen incumpliéndose los compromisos. Ciudad Naranco lleva más de una década esperando por el polideportivo que el Pleno aprobó por unanimidad y que el gobierno de Canteli sigue sin ejecutar. En su lugar, pretendían gastar 1,7 millones de euros en una cancha cubierta que nadie había pedido y que era claramente insuficiente. Han tenido que rectificar, pero siguen sin atender la demanda vecinal. Es decir: corrigen el error, pero no solucionan el problema. Algo muy parecido ocurre en Trubia, donde el propio Canteli se comprometió a construir un polideportivo del que nada se sabe.

Y luego está el Palacio de los Deportes. Una infraestructura que, sobre el papel, tiene el deporte como función principal pero que en la práctica quieren convertir en una sala de conciertos y grandes eventos. Mientras el deporte base busca espacios donde entrenar y competir, el Palacio se va a llenar de focos y telones. No es que los conciertos estén mal, es que Oviedo merece tanto un gran espacio deportivo como un gran espacio para eventos, y no resolver lo segundo a costa de lo primero.

Todo ello refleja la ausencia de una visión clara sobre qué modelo deportivo quiere Canteli para Oviedo. Desde el Grupo Socialista le hemos reclamado dos cosas esenciales: un plan estratégico del deporte municipal y un espacio de participación real donde clubes, deportistas y federaciones puedan trasladar sus necesidades y ser escuchados. Como siempre, nos las han negado. Ni planificación ni participación.

El deporte debe ocupar el lugar que se merece. Es cohesión, es salud, son valores; una herramienta fundamental para construir una sociedad más sana, más igualitaria, y más cohesionada. Lo sabe cada deportista que entrena con gran sacrificio en instalaciones que no siempre están en condiciones adecuadas, cada club que sobrevive con medios insuficientes gracias al esfuerzo de las familias, y cada vecina y vecino que no encuentra un espacio digno donde practicarlo. Oviedo tiene la tradición, tiene los clubes, tiene las y los deportistas, y tiene una ciudadanía que se lo merece. Solo nos falta un gobierno que esté a la altura de lo que debería significar ser Ciudad Europea del Deporte. Hoy, claramente, no lo tenemos.

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