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Yago González

Yago González

Redactor de Economía.

Promesas del Norte

La trata de mujeres y la explotación sexual a partir de un caso en Oviedo

«Promesas del Este» es una película del año 2007, dirigida por David Cronenberg y protagonizada por Viggo Mortensen, cuyo telón de fondo es la historia de Tatiana, una adolescente ucraniana que emigra a Londres bajo la promesa de que encontrará allí un futuro mejor con un trabajo decente. Tatiana, sin embargo, acaba siendo engañada y prostituida por la mafia rusa y violada por uno de sus capos. La chica muere cuando da a luz a la niña fruto de la agresión.

Hace unos días, Rosalía Agudín informaba en esta sección del arresto de una mujer que, como parte de un grupo criminal, explotaba sexualmente a otras mujeres en un piso de Oviedo. Estas últimas, como Tatiana, también procedían de lugares lejanos y también habían sido guiadas por expectativas y argumentos mentirosos. El destino que les aguardaba en una ciudad del norte de España era ofrecer sexo a cambio de dinero. La Policía Nacional investiga los hechos y ha pedido ayuda a otros países a través de Interpol.

Dejemos a un lado el detalle de que las víctimas eran esclavizadas por una mujer, algo que contradice las consignas ideológicas sobre el heteropatriarcado y la presunta opresión sistemática del sexo masculino sobre el femenino. La realidad rara vez suele llevarse bien con constructos intelectuales tan rígidos como simplistas. No es esta una película de buenas y malos.

Lo verdaderamente importante del suceso es el trasfondo humano (más bien inhumano) que deja entrever: la del tráfico de personas que son utilizadas como mercancía, como carne al peso. En 2024, año con los datos oficiales más recientes, la Policía y la Guardia Civil liberaron a 1.794 víctimas de trata con fines de explotación sexual o laboral en España, de las cuales 32 eran menores. Más de cien organizaciones criminales fueron desarticuladas. En Asturias, el fenómeno se concentra en las ciudades de Oviedo, Gijón y Avilés. Según cifras del Principado, cada año son atendidas por entidades especializadas unas mil mujeres en contextos de prostitución. Casi la mitad la ejercen en situaciones de explotación o trata, y más del 80% proceden de países de América Latina con altos índices de pobreza y desigualdad.

Esto revela que el comercio sexual es un ámbito que se parece bastante más a un entramado criminal donde seres humanos son engañados y esclavizados que a una actividad laboral normal y corriente ejercida por profesionales del coito.

Desconocemos el itinerario biográfico de las chicas prostituidas en el piso de Oviedo: cómo era su vida en su país, si fueron o no al colegio, si mantienen contacto con sus padres o hermanos, si llegaron a España creyendo que iban a ser camareras o estrellas de cine, si lloraban cada noche después de ofrecer sus servicios a varios desconocidos. Tampoco es necesario hacerlo para apreciar la dureza de sus circunstancias: tengo muy presentes las lecciones de Arcadi Espada sobre no contaminar el periodismo (hechos, datos) con las tentaciones de la recreación literaria. Pero la realidad suele superar a la ficción. Esas mujeres, al igual que la joven de la película, tampoco encontraron en Oviedo la vida que se les prometió.

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