Opinión
La segunda oportunidad
Sograndio, cuando la reinserción queda atrapada entre los conflictos
Son muy duras las noticias de los últimos días desde Sograndio. Vigilantes heridos, agresiones, motines, peleas, instalaciones deterioradas y trabajadores que se ponen el uniforme con miedo y sin saber cómo acabarán la jornada. El retrato del centro de menores evoca más una cárcel desbordada de un país lejano que un lugar concebido para educar y reinsertar. Conviene detenerse y mirar más allá de la fotografía de la violencia.
Sograndio no nació para castigar. Nació para ofrecer una segunda oportunidad. Para intentar que un chaval que se equivocó a los quince o dieciséis años no quede condenado para siempre. Es la razón de ser de los centros de menores, por eso es tan preocupante lo que ocurre tras sus muros.
El problema surge cuando no todos están a lo mismo y el objetivo se diluye. La lucha por salir adelante se convierte en una mera supervivencia si en el mismo lugar se juntan adolescentes que están a tiempo de virar el rumbo con adultos que superan con holgura la mayoría de edad y que, como denuncian los trabajadores y los responsables públicos, son los que protagonizan los altercados y episodios más conflictivos. La meta de la reinserción desaparece y la pelea diaria es la de mantener un mínimo orden.
El Gobierno regional se plantea muy en serio construir un nuevo centro. Hacer borrón y cuenta nueva con una institución necesaria pero que ha de reconducir su camino y repensar su razón de ser. Si una parte del debate va hacia si algunos internos han de ser trasladados a un régimen cerrado (prisión), este no debe tapar el fondo de la cuestión, que es si Asturias está mostrando a esos jóvenes el camino adecuado para enderezarse.
La segunda oportunidad no es solo concederla sino crear las condiciones para que pueda aprovecharse. Un nuevo edificio concebido con las ideas modernas de la reeducación puede ser una herramienta útil, pero el verdadero cambio pasa por recuperar el espíritu con el que nació Sograndio. Sería un punto de partida hacia un modelo renovado, lejos de la extrema marginalidad de este momento, que lo hace un espacio donde, más que abrir puertas, se ocupan en intentar contener sus propios incendios.
Suscríbete para seguir leyendo
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir la máquina de coser de mano que garantiza los mejores resultados: compacta, ligera, portátil, potente e ideal para reparaciones rápidas
- Las fresas encontraron en Llanes un suelo 'mejor' que el de Huelva: 'Allí tienen que echar kilos y kilos de abonos para alcanzar nuestra calidad
- Pensé que me mataba allí mismo': el relato de una joven lenense atacada brutalmente por un perro en Turón
- La receta contra las faltas de ortografía de un catedrático de Lingüística: dejar las pantallas y leer más en papel
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir la bicicleta eléctrica de montaña más barata del mercado: ideal para disfrutar del verano
- El BOE hace oficial la tasa 0,0 con multa de 500 euros y pérdida de 4 puntos del permiso conducir: la Guardia Civil ya empieza a parar
- Desmantelado un grupo criminal que actuaba en aparcamientos de supermercados por toda España, incluido uno de Arriondas
- Una invasión de gusanos 'nunca vista' obliga a unos vecinos de Tineo a abandonar su casa: 'Hemos tirado dos bolsas de basura llenas de lombrices
