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En la jubilación del comandante Pina

Algo se muere en el alma cuando un amigo se va, queda un espacio vacío que no se puede llenar, reza una famosa sevillana y la canción de Facundo Cabral. Afortunadamente en este caso, ni hay vacío ni se va, sino que es un hasta luego, que viene ocasionado por un acontecimiento feliz como es la jubilación de nuestro Comandante Jesús Pina.

Desde su puesto ligado al Área de Reclutamiento de la Delegación de Defensa, y como Jefe de la misma durante varios años, ha sabido mantener una especialísima y fructífera relación con los Reservistas asturianos, donde a la vez que un mando, era también la voz serena, amiga y tranquila que aconsejaba, solucionaba problemas y apoyaba siempre, como pudiera hacer el mejor de los camaradas. Y eso fue para nosotros el Comandante Pina, un amigo y un compañero, siempre respetando el uso militar con el trato de usted y con arreglo a su empleo.

Fue especialmente sensible con nuestra asociación ARES de Reservistas Españoles, con su realidad de asociación hegemónica en España y, siendo Asturias una de las delegaciones punteras, supo concedernos la relevancia adquirida tras años de gestión y de rigor ejemplar.

Por eso, su despedida del servicio activo tiene un regusto agridulce para todos sus Reservistas. Después de tantos años de casi permanente contacto, llegamos a pensar que el Comandante Pina era eterno y que siempre iba a estar en la sala de máquinas de la Delegación de Defensa. Pero también pensamos ahora que su puesto, como siempre sucede en el Ejército, queda bien cubierto. Y sobre todo, que Sara, Patri y Charli tienen todo el derecho del mundo a disfrutar de un esposo y padre ejemplar, dedicado en cuerpo y alma a los suyos.

Seguiremos viéndolo por la Delegación repartiendo abrazos y sonrisas abiertas y sinceras, como la magnífica persona que es, cumpliendo con su misión ahora en la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas. Sabemos de su alta capacidad de trabajo y de cómo sabe ejercer el mando. ¡Qué difícil es mandar como hace el Comandante Pina¡.

Ha sido, consta a todos, un ejemplo de servicio, de honestidad y de dedicación militar, asumiendo en todo momento su imperecedero compromiso con España, desde su querida arma de Artillería. Su lealtad con los sucesivos Delegados de Defensa ha sido modélica, al igual que su relación con subordinados y superiores. Durante su etapa como Responsable de las Relaciones Institucionales de la Delegación ha sabido captar la amistad y el sincero aprecio de autoridades, medios de comunicación y de media Asturias, o mejor de toda ella porque acudió a innumerables eventos, ferias, conferencias o exposiciones por toda la región, como un gran embajador de las Fuerzas Armadas. Es imposible encontrar alguien que no hable bien del Comandante Pina, y eso dice todo de la raza de este hombre bueno, recto y sincero.

En su jubilación nuestro Comandante -en plural puesto que escribo en nombre de toda la asociación ARES de Reservistas Españoles- queremos darle las gracias por haber tenido la oportunidad de haberle tratado, de haber conocido a una extraordinaria persona, a un admirable jefe, a un gran amigo y a un mejor Soldado. Recuerde que los Soldados no se jubilan nunca, aunque pasen a otro servicio. Siempre a sus órdenes y hasta luego, con todo el cariño y el respeto de su Compañía de Reservistas.

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