Opinión
Rafael Fernández
Trubia, un ejemplo desde el corazón de Asturias
Una comunidad forjada entre industria, mestizaje, patrimonio y esfuerzo colectivo que afronta el futuro sin renunciar a sus raíces

Recreación del encendido del primer horno alto de Trubia celebrada en La Plazoleta frente a La Fábrica / ANTONIO CUESTAS
Frente a la resignación de quien cree la historia, tarea de personajes dictada por el poder, la sociedad, cosa reservada para elegidos, y la economía, asunto exclusivo de mentes preclaras, cobra sentido la voluntad de la Fundación Princesa de Asturias de valorar a comunidades y/o pueblos de gente sencilla y anónima con rostro, colectivos donde prima el arraigo, la continuidad y el sentido comunitario. Vincular el pasado con el futuro mediante un presente vivo, dinámico, que hace pueblo, humaniza el territorio y dignifica al ciudadano sencillo y discreto que quiere ser protagonista de una vida concebida en relación a otras personas, presentes, pasadas y futuras. En este contexto, con ese espíritu, presenta Trubia su candidatura a Pueblo Ejemplar. No es el único aspirante ni el único merecedor, pues, afortunadamente, esta tierra tiene un rico bagaje forjado desde hace siglos. Así lo confirma la cantidad de pueblos, colectivos y comunidades premiadas, muestra de diversidad, compatible con el común objetivo: hacer de esta tierra un espacio digno y habitable; convertir el lugar en hogar dándole un sentido y mostrando una identidad y sentido de pertenencia que enriquece Asturias y deja una herencia única a las generaciones futuras.
Trubia aporta, modesta pero orgullosa, un patrimonio cultural y humano forjado por generaciones que han entregado el testigo y contribuido a escribir la historia y apuntalar el futuro de Asturias; un pasado que mira al mañana para construir un futuro arraigado en el ayer que permite conocer y comprender Asturias. Trubia se define, sobre todo, por su capacidad para sintetizar armónicamente realidades diversas, fruto de una original y continua dialéctica en la que cada nuevo ciclo asegura, por una parte, continuidad y, por otra, refleja la creatividad de cada generación para edificar una realidad abierta a nuevos tiempos, demandas y contextos.
El territorio de Trubia resalta como factor condicionante y limitativo: un espacio geográfico que combina el angosto valle con laderas muy pendientes que lo adelgazan hasta obligar a aprovechar al máximo sus posibilidades. Lo que era un inconveniente devino oportunidad para rentabilizar el espacio. Un espacio geográfico donde, a modo de metáfora, parecen dialogar y encontrarse el río Trubia y el Nalón a fin de que aquel enriquezca y amplíe el caudal del cauce que vertebra e identifica Asturias.
Espacio angosto que podría inspirar a Sabina en su «allí donde se cruzan los caminos»... para convertirlo en lugar de encuentro. En Trubia, además de ríos, confluyen carreteras que recuerdan que «el sur también existe»: Santo Adriano, Proaza, Teverga y Quirós… siempre vinculadas a Trubia, Las Regueras o Grao con esa peculiar relación comercial, histórica y futbolística entre los moscones del «Mosconia» y los cascarilleros del «Real Juvencia»; Oviedo, el centro del concejo… Sin olvidar «la playa de vías» de un lugar «donde el mar no se puede concebir», que puede ser un museo histórico donde confluían el tren del Vasco, el «del Norte», la vía de entrada y salida a la Fábrica, la vieja que buscaba alimento minero en Quirós y Teverga, hoy convertida en «Senda del Oso»… Un milagro histórico de comunicación y encuentro donde el reducido espacio, gracias al afán humano, se multiplica creando riqueza, moviendo personas, generando vida… confirmando la capacidad humana de aprovechar las pequeñas posibilidades en oportunidades únicas.
Mas si en algo resalta la capacidad creativa de generar síntesis originales es en lo referente al ámbito humano y cultural. Trubia fue capaz de articular hace siglos el encuentro entre gentes diversas. Al calor del desarrollo fabril, gracias sobre todo al General Elorza, auténtico impulsor de la Fábrica, se generó un movimiento migratorio entre gentes llegadas de diferentes partes hasta activar un auténtico mestizaje humano. Gentes venidas del País Vasco perviven con sus apellidos que hoy se renuevan en los libros de bautismo; maestros fabriles llegados de Europa que se quedaron tras asentar y casarse en Trubia… Realidad hoy actualizada con la llegada de personas que se buscan la vida y el pan de cada día, procedentes de África o América Latina, Europa y otras partes de España…. dando lugar a esa mezcla original, anticipo de un mundo globalizado y migrante haciendo que aquel apellido, ayer extraño, aquel rostro diferente, forme parte hoy del ADN trubieco.
Trubia es también ejemplo privilegiado de la síntesis lograda entre la Asturias del viejo régimen, mundo agrario y ganadero de subsistencia con el nuevo, industrial, nacido con la primera Revolución… que fue capaz de solventar conflictos y diferencias de forma más pacífica a la descrita por Palacio Valdés en «La aldea perdida». Aquí nació aquel ciudadano que con esfuerzo y con la aportación esencial de la mujer, tantas veces silenciada, combinaba el trabajo industrial con la agricultura-ganadería casera a tiempo parcial, pero imprescindible para alimentar bocas más exigentes que lo que permitía cubrir un salario, en todo caso, estrecho.
Original y puntera fue en su capacidad de aunar trabajo productivo y formación. La rentabilidad y la formación de sus trabajadores que a través de la Escuela de Aprendices (acaban de cumplirse 175 años de su nacimiento) posibilitó una cultura industrial nueva, una forma de concebir el trabajo, el producto, la industria alternativa a lo que ocurría en otras partes del mundo y de España. Así se explica esa imagen de la Fábrica, su capacidad para innovar y pensar en el trabajador como alguien que no es mero engranaje del sistema productivo. No son casualidad las novedades producidas (hace nada se exhibía en la clausurada Feria de Muestras de Asturias el carro de combate construido en 1926 y bautizado con su nombre), ni la cantidad de trabajadores que formados en Trubia repartieron su saber por multitud de rincones en España y en diferentes países.
Trubia es, también, un compendio de espacios a preservar. Un museo abierto, vivo, dinámico, también necesitado de atención y cura, donde sin necesidad de recurrir a realidad virtual alguna, es posible seguir en vivo, aunque algún espacio necesita de tratamiento cln urgencia, y en directo todo el catálogo de espacios y naves industriales, lugares de ocio y cultura, todas las etapas y modelos de vivienda obreras a lo largo de más de doscientos años…
Trubia es una muestra privilegiada, una síntesis vida e historia que supera el debate entre quien prescinde del ayer para mirar a un mañana sin raíces y quien añora un ayer y rinde culto a la nostalgia convencido de que «cualquier tiempo pasado fue mejor». Trubia es capaz de vivir el presente mirando al futuro, sin olvidar que nada de ello es posible sin un pasado de esfuerzo, trabajo y compromiso colectivo de generaciones. Un testimonio en el corazón de Asturias de que solo es posible saber adónde vamos, conociendo el lugar de donde venimos pues solo se construye un mañana sólido desde el respeto y la valoración del ayer.
Suscríbete para seguir leyendo
- Multado con 200 euros por llegar al semáforo a la velocidad adecuada, frenar, pero no fijarse en la nueva S-991c: la Guardia civil extrema la vigilancia
- Hasta cuatro estafados en Asturias por venta de vehículos: un grupo de bilbaínos se lleva los coches, pero no hace efectivas las transferencias y falsifica los papeles para revenderlos
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el juego de manteles de comedor efecto pizarra más baratos del mercado: acabado de alta calidad y resistente
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el set de bolsas para lavadora: para el lavado suave de prendas delicadas
- No quiero ni un solo euro de ayuda, pero es una desconsideración que no se promocione el Parque de la Vida', sostiene Luis Laria, que cerrará el equipamiento hasta enero
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para el juego de lámparas de pie de luz cálida más baratas del mercado: luz ambiental adicional con selección de color
- Bombazo en el Boombastic: el festival de música vuelve a Llanera y ya tiene fechas
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el juego cojines de sofá de antracita más barato del mercado: agradablemente suave gracias al acolchado de confort