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La rabia escénica de Patti Smith todavía resuena en la Laboral

La premio "Princesa" firmó un concierto prodigioso en Gijón en 2010, en el que recitó en inglés a Bolaño, a Lorca y a Santa Teresa

Patti Smith en la Laboral en 2010.

Patti Smith en la Laboral en 2010. / MARCOS LEON / LNE

Chus Neira

Chus Neira

Oviedo

Han pasado ya 16 años pero los ecos de aquel recital siguen muy presentes, tal es la amplitud de las vibraciones que su presencia escénica, su magnetismo, dejó encima del escenario. La ya premio "Princesa de Asturias" de las Artes de este 2026 llegaba entonces al teatro de La Laboral dentro del festival "Palabra y música", una combinación que a la autora de "Horses" le resultaba perfecta, un guante hecho a medida de una carrera que se ha mantenido siempre entre el rock y la literatura, y con un tercer brazo en las artes visuales.

En aquel concierto Patti Smith recitó durante largos minutos a Bolaño en inglés y el público sintió una extraña sensación de ida y vuelta al escuchar el castellano vertido a una lengua extraña y vuelto a traducir en los subtítulos acompañaron al concierto. "Perdón, mi inglés es muy mal", dijo a modo de broma la cantante, rapsoda a ratos en aquel recital, consciente del pequeño atropello que suponía leer en otro idioma a autores como Lorca.

Pero incluso en ese formato Patti Smith retuvo y mantuvo la rebeldía escénica que le caracteriza y consiguió levantar y encender almas. En el último bis, la inevitable "Gloria in excelsis deo", y a pesar de las instrucciones de las acomodadoras, hizo ponerse en pie y agitar puños a las setecientas almas que asistieron a aquella misa de versos y rock.

Porque no solo leyó textos como " El Ojo Silva" de Roberto Bolaño. También recitó y luego intrepretó con bada su " People have the power", " Wing", con guitarras acústicas de Tony Shanahan y Lenny Kaye, " Dancing Barefoot", " My Blakean Year", que dedicó a "todos esos pescados que me he comido hoy, en la mejor tierra para comer pescado", " The Jackson song", " Beneath the Southern Cross", esta para "todos aquellos que como nosotros habéis perdido a seres queridos y los tenéis presentes"... y así hasta enristrar, en la recta final " Pissing in a river", " Because the night" y la ya citada "People have the power". Todavía quedaba algo más. Patti Smith, su rostro menudo pero afilado, volvió a salir al escenario con textos de Santa Teresa de Jesús. Esa parte mística fue el prólogo a la gran despedida de "Gloria", en la que Smith soltó toda su rabia escénica que es, en realidad, una demostración de gozo, escupiendo y pateando por las tablas. Y así, con la gente en pie y a gritos, se fue. Ahora Asturias la espera otra vez con los brazos abiertos.

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