Ana Covarrubias, presidenta del Colegio de México y jurado de los Premios "Princesa": "No hay una posición antiespañola en México, en absoluto"
"No es inusual pedir perdón por hechos del pasado, pero debe hacerse de una manera serena y muy analítica"

Ana Covarrubias, en el hotel de La Reconquista de Oviedo. | LUISMA MURIAS

Ana Covarrubias preside desde septiembre de 2025 el Colegio de México, premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2001.
El Colegio se fundó en 1940 a partir de la Casa de España, abierta un par de años antes por el presidente mexicano Lázaro Cárdenas para acoger a los científicos e intelectuales españoles exiliados durante la Guerra Civil.
¿Qué hay que premiar, en Cooperación Internacional, en el actual contexto histórico?
En este momento tan complicado, en términos políticos y de conflictos armados, y también en términos sociales, es muy importante reconocer una humanidad que se está perdiendo, recuperar esa perspectiva más humana, más cercana a la gente.
¿En una época tan tecnológica?
Yo espero que sí. Todo este mundo tecnológico, de lo inmediato, lo visual, lo que se tiene que resolver ya… Tiene que caer en un equilibrio, no es posible seguir en esa línea que nos lleva quién sabe a dónde. Nada más es estar en la coyuntura y es muy importante reconocer esfuerzos que van mucho más allá, a los problemas reales, los más importantes y más difíciles.
México ha sido uno de los primeros afectados por la crisis migratoria con Estados Unidos, que ahora parece haberse recolocado.
La cuestión migratoria sí, en efecto, está ahorita en un statu quo. El gobierno mexicano está trabajando mucho para controlar el paso de la migración, tanto en nuestra frontera sur como en nuestra frontera norte, hacia Estados Unidos. Ha disminuido la migración mexicana y es más migración centroamericana y sudamericana. Algunos ya se quedan en México, ahorita tenemos un problema de inserción de esos migrantes. Por lo demás, hemos llegado a acuerdos con Estados Unidos para controlar el paso del migrante irregular. Los regulares pasan sin ningún problema.
El Gobierno de Estados Unidos ha mantenido una actitud intimidatoria hacia México.
Especialmente agresiva cuando Trump fue candidato por primera vez. Allí el discurso fue mucho más agresivo, en contra no solo del migrante sino del mexicano. Muy, muy agresivo. Fue muy difícil el final del Gobierno de Peña Nieto, pero el presidente López Obrador pudo entablar un diálogo con el presidente Trump y esta narrativa bajó bastante. Sigue la narrativa antimigrante, pero eso, debo decir, no es nuevo. Suele ser un tema que surge en las campañas de los candidatos norteamericanos y ahora, en el segundo Gobierno del presidente Trump, también, aunque mucho menos, por el buen diálogo entre la presidenta Sheinbaum y el presidente Trump.
La presidenta de México habla con mucha claridad.
Absolutamente.
No tiene problema en pararle los pies a la de la Comunidad de Madrid. ¿Cómo son las relaciones ahora, realmente, entre México y España? ¿Hay esa tensión que transmiten los políticos?
Ahorita ya fluye muy bien. El anuncio de que el Rey va a uno de los partidos de fútbol a Guadalajara es una gran noticia, un signo muy positivo. Sí hubo momentos muy difíciles, pero creo que ya pasaron. Sospecho que ha habido un gran trabajo por parte de la Cancillería mexicana y por parte de la Embajada de España en México para que ahora podamos decir que la relación es perfectamente fluida, una relación entre dos países que siempre tuvieron muy buenos contactos. Podemos seguir y ver hacia adelante, en lugar de quedarnos viendo hacia atrás.
¿La herida por la colonización española es aún tan sangrante?
Yo pensaría que no. En realidad, no tengo los datos, pero si hacemos una encuesta de opinión pública estoy segura que el mexicano quiere bien al español. Recibimos a los exiliados de la Guerra Civil, hay lazos familiares, sociales... En general, no hay una posición antiespañola en México, en absoluto.
Hay vínculos muy estrechos entre Asturias y México.
Exacto, sí. Yo pensaría que lo que prima es la simpatía. Podemos revisar muchos sucesos históricos, es muy válido y se tiene que hacer, pero eso no tiene por qué empañar una relación que funciona bien. Alguno de los papas pidió perdón; después del holocausto, los alemanes pidieron perdón; Clinton también, por el genocidio en Ruanda… No es algo inusual, pero creo que debe hacerse de una manera serena y muy analítica, teniendo en cuenta cuál era el momento histórico.
Suscríbete para seguir leyendo
- Ya no quedan muchos escanciadores como él': Oviedo llora a Elías, el popular camarero fallecido en el accidente de Siero
- Detenida una concejala de IU de Grado por enfrentarse a la Policía Local de Oviedo tras recibir un bofetón de su pareja: '¡Machirulos, payasos, chulos de mierda
- Revuelta en el centro de menores de Sograndio (Oviedo): tres vigilantes de seguridad al hospital y una educadora agredida tras una noche de caos y destrozos
- Dos heridos en un accidente en un accidente de tráfico en una de las calles con más tráfico de Oviedo
- Las piscinas de verano de Oviedo ya tienen fecha para su apertura: la entrada será gratuita
- “Pedimos a nuestros usuarios que cuiden el entorno y tomamos medidas restrictivas ante problemas de conducta”, asegura Caritas tras las quejas en San Lázaro
- Oviedo despide a Elías, el conocido escanciador fallecido en el accidente de Siero: “Siempre lo recordaré con una sonrisa en la cara”, dice su mujer
- La librería centenaria de Oviedo con la que no pudo la Guerra Civil, ni el libro electrónico