11 de marzo de 2019
11.03.2019

Cualquier edad y momento son buenos para hacer deporte

La actividad física contribuye a la prolongación de la vida y a mejorar su calidad a través de beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales

11.03.2019 | 01:10
Jóvenes participantes en un cross celebrado en la región.

La actividad física ha demostrado ser un factor de prevención importante en al menos 35 patologías crónicas y además constituye un elemento esencial para mantener la calidad de vida de las personas a lo largo de los años. Sin embargo, el porcentaje de población en España que se mantiene inactiva, según la última Encuesta Nacional de Salud, es muy alto: más del 40% de los mayores de 15 años se declaran sedentarios. A estos porcentajes hay que sumar los de las personas que no cumplen los mínimos de actividad física recomendada.

Los expertos y profesionales médicos son claros al respecto: la sociedad debe convertir la actividad física en un hábito de vida saludable, considerándolo también como parte de su tiempo libre de calidad y con cambios en la rutina diaria que ayuden a reducir el sedentarismo sin resultar una obligación incómoda. Es esencial para el mantenimiento y mejora de la salud y, además, está totalmente recomendada en la prevención de enfermedades a cualquier edad -bebes, niños, adultos y ancianos-, ya que hacer ejercicio de forma regular, con control y seguridad, ayuda a mejorar la esperanza de vida. Son numerosos los beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales del deporte, todos ellos avalados por investigaciones científicas. Estos son los más destacados:

Beneficios fisiológicos

-Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, tensión arterial alta, cáncer de colon y diabetes.

-Ayuda a controlar el sobrepeso, la obesidad y el porcentaje de grasa corporal.

-Fortalece los huesos.

-Fortalece los músculos y mejora la capacidad para hacer esfuerzos sin fatiga.

Beneficios psicológicos

-Estimula la liberación de endorfinas, que ayudan a mejorar el estado de ánimo.

-Disminuye el riesgo de padecer estrés, ansiedad y depresión; aumenta la autoestima y proporciona bienestar psicológico.

Beneficios sociales

-Fomenta la sociabilidad.

-Aumenta la autonomía y la integración social, beneficios especialmente importantes en el caso de discapacitación física o psíquica.

Beneficios adicionales en la infancia

-Contribución al desarrollo integral de la persona.

-Control del sobrepeso y la obesidad. En estas edades es muy importante para prevenir la obesidad adulta.

-Mayor mineralización de los huesos y disminución del riesgo de padecer osteoporosis en la vida adulta.

-Mejor maduración del sistema nervioso motor y aumento de las destrezas motrices.

-Mejor rendimiento escolar y sociabilidad.

En cuanto a las recomendaciones sobre actividad física para la salud de la OMS, son las siguientes

-Jóvenes (5 a 17 años): 60 minutos diarios, como mínimo, en actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa. Actividad física, en su mayor parte aeróbica, y ejercicios para reforzar la musculatura.

-Adultos (18 a 64 años): 150 minutos semanales de actividad física aeróbica, de intensidad moderada o 75 minutos de actividad física aeróbica más intensa. O una combinación equivalente de ambas -actividad aeróbica en sesiones de 10 minutos de duración como mínimo-. Para obtener aún mayores beneficios para la salud, se puede aumentar hasta 300 minutos por semana la práctica de actividad física moderada aeróbica o bien hasta 150 minutos semanales de actividad física intensa aeróbica, o una combinación equivalente. Además, dos veces o más por semana, actividades para fortalecer los grandes grupos musculares.

-Mayores de 65 años: 150 minutos semanales para realizar actividades físicas moderadas aeróbicas o bien algún tipo de actividad física más intensa aeróbica durante 75 minutos -en sesiones de 10 minutos mínimo- o una combinación equivalente de ambas. Para obtener mayores beneficios para la salud, los adultos de este grupo de edades pueden dedicar hasta 300 minutos semanales a la práctica de actividad física moderada aeróbica o 150 minutos semanales de actividad física aeróbica más intensa, o una combinación. Ante todo, se debe evitar y combatir el comportamiento sedentario, que es en sí mismo un factor de riesgo cardiovascular.

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