El Avilés, en la UCI: dura derrota ante el Zamora (0-2)
Los blanquiazules vuelven a caer presa de sus errores individuales y siguen sin conocer la victoria como locales en este 2026

EN IMÁGENES: El partido entre el Real Avilés y el Zamora / Mara Villamuza
No hay manera. Parece que el Avilés tiene un bloque mental cuando juega en su feudo y, ni ante un Zamora en crisis, ha podido salir de esa dinámica. Los blanquiazules han perdido, con merecimiento, ante un Zamora que le bastó con ser rocoso atrás para irse con los tres puntos de tierras asturianos. Quinta derrota como local en lo que va de 2026 de los de Dani Vidal, que se asoman, de manera muy peligrosa, a los puestos de descenso. Además, las sensaciones en lal segunda mitad, cuando los avilesinos tenían que apretar para conseguir la igualada, estuvieron lejos de ser las mejores. El Avilés, en la UCI.
Tras tres encuentros saliendo con defensa de tres Dani Vidal decidió regresar a su esquema habitual, el 4-2-3-1. Eso sí, el catalán introdujo novedades. Adri Gómez acompañó en el centro de la zaga a Babin, mandando a Grigore al banquillo, mientras que Isi Ros fue el elegido para ocupar la banda izquierda, desplazando a Cayarga al sector derecho. Christian Rivera, en su tercera titularidad consecutiva, y Kevin Bautista formaron la sala de máquinas, con Raúl Rubio como líder del ataque y Santamaría escoltándole desde la mediapunta.
El Avilés saltó al Suárez Puerta con ganas de dominar el partido. El Zamora optó por controlar todo lo que pasase en su campo, lo que llevó a los blanquiazules a manejar la pelota a su antojo. El plan parecía claro: tratar de hacer daño por los costados zamoranos para, desde ahí, conectar con Raúl Rubio. Insistió mucho los costados el cuadro asturiano, con un Isi Ros que quería demostrar porque merece estar en el once y un Santamaría que tuvo libertad total para aparecer por donde quería.
Sin embargo, tanto balón se le atragantó al Avilés, que apenas generó peligro durante la primera mitad. Pidió penalti Dani Vidal sobre Isi Ros en el minuto 11, pero las imágenes dejaron a las claras el piscinazo del murciano en una jugada en la que le sobró un recorte. Tuvo la suya Santamaría, pero su cabezazo pegó en un rival, acabando la jugada en saque de esquina.
El Zamora supo defenderse bien y, cuando encontró espacios, salía al galope hacía el área defendida por Álvaro Fernández. Probó Kike Márquez al meta madrileño tras dejar sentado, con un recorte, a Osky, pero el guardameta estuvo firme para desviar el disparo. El colegiado tuvo que anular, pocos instantes después, un tanto del cuadro rojiblanco por fuera de juego de Losada en una jugada de tiralíneas que terminó con un gran chut del capitán visitante Carlos Ramos.
La calma que transmitió el Avilés durante la primera mitad parecía que condenaba al partido a llegar en tablas al descanso, pero los errores individuales volvieron a hacer mucho daño a los blanquiazules. Sacó de puerta Fermín Sobrón en el minuto 40 y Kevin Bautista despejó, hacía atrás, el balón aéreo. No se entendieron, en la frontal de su área, Christian Rivera y Campabadal para mandar lejos la pelota, algo que aprovechó Damar para hacerse con la bola y, con un disparo raso, batió a un blando Álvaro Fernández. El chut se le coló entre las piernas.
Aunque arrancó de manera tibia la segunda parte, pronto el Avilés metió una marcha más para tratar de, al menos, igualar la contienda. Ante la pérdida de frescura con la pelota en los pies los blanquiazules se encomendaron al balón parado pero, a pesar de tenerlas de todos los colores, no hubo manera de derribar el muro defensivo del Zamora. Corners, faltas en la frontal, segundas jugadas con la defensa zamorana desprotegida... Parecía que todo estaba en contra de los avilesinos.
El cúlmen de esa sensación llegó en el minuto 60. Raúl Rubio consiguió ganar una jugada en banda derecha y, viendo la salida de Sobrón, que desprotegió su portería, cedió la pelota a un Javi Cueto que estaba solo en el punto de penalti. Su cabezazo, solo y sin portero, pegó en el travesaño.
Quemó todas las naves Dani Vidal, consciente de la importancia que tenía rascar al menos un punto ante el Zamora. Tal fue el planteamiento ofensivo del catalán que, tras tocar piezas colocando a Cayarga de mediapunta y a Raúl Rubio (que tuvo que ser atentido por un fuerte golpe en la cabeza), el avilesino acabó el encuentro como lateral derecho, dejando su hueco en ataque aun Natalio que no pudo aparecer como lo hizo en Tenerife.
Ante la falta de inspiración en ataque del Avilés llegó la sentencia del Zamora. Miki Codina se coló por la banda izquierda del ataque zamorano para, ante la tibia presión blanquiazul, colgar un centro a un Mario Losada completamente solo en el punto del penalti. Lo peor no fue el resultado, sino las sensaciones. A pesar de poner toda la carne en el asador, los avilesinos salieron chamuscados.
Los ojos del Avilés tendrán que estar ahora en Cáceres. El Cacereño se enfrenta esta noche al Racing de Ferrol y, de vencer, dejaría a los avilesinos al borde de los puestos de descenso. Por ahora la primera final por la salvación no pudo salir peor.
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