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Ya van 10 jornadas seguidas: el gran problema del Avilés comienza desde atrás

Ni la llegada de Lolo Escobar frena los problemas defensivos del cuadro blanquiazul, que acumula 10 encuentros consecutivos encajando gol

Bautista, en el área, rodeado de futbolistas del Arenas de Getxo.

Bautista, en el área, rodeado de futbolistas del Arenas de Getxo. / Área 11

Javi Viso

Javi Viso

Avilés

Corría el minuto 80 cuando muchos en Avilés se las daban felices ante el Arenas de Getxo. El tópico de "entrenador nuevo, victoria segura" se estaba cumpliendo, pero el gran debe del cuadro blanquiazul volvió a entrar en escena en el peor momento. Ni la llegada de un nuevo agitador en el banquillo como Lolo Escobar ha servido, al menos de primeras, para acabar con la sangría defensiva de los avilesinos, que acabaron encajando tres tantos para volverse de vacío al Principado y seguir muy cerca de los puestos de descenso.

Jesús Vizcay fue el gran verdugo del Avilés y consiguió anotar más tantos el sábado que los que llevaba en toda la temporada. El ariete reinó en el área blanquiazul, aprovechándose de la fragilidad defensiva y de la mala suerte que acompañó a los de Escobar en varias acciones clave. En total, ya son 10 encuentros consecutivos encajando para el cuadro blanquiazul, una losa muy difícil de dejar atrás con el paso de las jornadas. Y lo peor no es solo encajar, sino los goles que reciben en cada partido: en siete de esos diez recibieron más de uno. Por todo ello, el equipo avilesino es el que más tantos encaja en toda la categoría (52), muy por encima del resto.

Los matices de Escobar funcionaron por momentos

En su debut en el banquillo, Lolo Escobar realizó varias modificaciones. Álvaro Fernández regresó al once, apostó por el 4-4-2 y los suyos concedieron más metros a su rival para tratar de ser más sólidos en campo propio. Pero ni con esas. En cada acercamiento del Arenas, la sensación de peligro era notoria. Babin y Eze trataban de quitarse el balón de encima como podían, aunque el nigeriano, que había empezado bien, acabó como uno de los futbolistas más señalados. En el 2-2, Vizcay le gana muy fácil la disputa y con el 3-2 final tuvo la desgracia de resbalarse en el peor momento. "Es una pena porque en el segundo gol queda señalado Eze, que podría haber sido más contundente", expresó Escobar al término del choque, decepcionado por haber perdido un punto en el último instante. Sobre todo porque los suyos habían cuajado una gran segunda parte que, finalmente, se quedó en nada.

Ese será su principal deber al frente del equipo en lo que resta de competición: limitar al máximo unos problemas defensivos que han provocado que el equipo viva en el alambre. "Los 52 goles encajados son una barbaridad. Los queríamos corregir y trabajamos en ello para solucionarlo. Creo que se puede", explicó. Lo positivo para el Avilés sigue siendo la otra cara de la moneda, puesto que de cara a puerta siguen siendo uno de los equipos punteros de su grupo con 43 tantos a favor.

El nuevo técnico reconoció que en este primer envite "las conclusiones son parecidas a las de Dani Vidal" pero entiende que hay que dejar atrás el pesimismo generalizado para poder cambiar el chip. "Más que en lo táctico hay que recuperar al equipo anímicamente". Ahora, Escobar tendrá una semana importante por delante para seguir introduciendo sus matices a los futbolistas y avanzar en su idea de juego antes de recibir en casa a otro rival directo por la salvación: el Ourense, que acumula los mismos puntos que los blanquiazules.

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