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El nuevo Avilés tiene dos sistemas: así es la propuesta táctica de Lolo Escobar

El técnico apuesta por un 4-4-2 a la hora de defender, pero el equipo pasa a una defensa de tres cuando está atacando

Así es la propuesta táctica de Lolo Escobar

Así es la propuesta táctica de Lolo Escobar / LNE

Noé Menéndez

Noé Menéndez

Avilés

Lolo Escobar lleva cerca de un mes manejando la batuta del Avilés y, a pesar de llegar a una situación extremadamente compleja, el técnico pacense está empezando a dejar su impronta en el equipo. Además de la mejora en la gestión de los finales de partido y del empeño por frenar la sangría defensiva, en los últimos encuentros se está viendo un conjunto que, en función de si tiene el balón o no, cambia de sistema. Con ello, Escobar consigue colocar a sus jugadores en las zonas donde más daño pueden hacer en ataque, sin perder la compostura a la hora de defender. El resultado, por el momento, funciona.

Prueba de ello fue lo visto ante Unionistas. Para defender, el Avilés formó en un clásico 4-4-2, con Osky como lateral izquierdo y Cayarga y Quicala ocupando los costados. La sala de máquinas fue para Adri Gómez y Kevin Bautista. La zaga, de manera clara, estaba formada por cuatro hombres, con Eze actuando como lateral derecho.

Sin embargo, cuando el Avilés tenía la pelota, todo cambiaba. Cayarga y Quicala se pegaban a las bandas, encargados de dar amplitud. Osky, por su parte, pasaba al puesto de pivote, acompañando en esa zona a Adri Gómez. Atrás se formaba una defensa de tres: Babin, Andrés Carmona y Eze. El nigeriano tenía prohibido ganar altura en ataque, ya que, con él en la zaga, el cuadro blanquiazul mantenía superioridad atrás. El que sí cogía altura era Kevin Bautista, que se juntaba a Santamaría para formar una doble mediapunta que escoltase a Uzkudun, el líder ofensivo del equipo.

Este paso a los tres defensas ayuda a que muchos jugadores estén en su mejor rol. Como mediapunta, Bautista puede lucir su golpeo; y, en el caso de Santamaría, se libra de vivir al choque constante con los centrales, un escenario en el que sufre. Osky, por su parte, asume más responsabilidades en salida de balón, algo que, con su talento con la pelota, le permite incluso brillar más. Además, está protegido por tres futbolistas, lo que le da libertad para elegir cuándo acelerar y cuándo pausar. Por último, Eze, en una zaga de tres, está más arropado y sus despistes quedan más cubiertos por la estructura.

“Nunca me ha gustado atacar y defender con el mismo sistema. Hemos intentado hacer un cuadrado, como hace Unionistas, aunque ellos tienen un producto mucho más elaborado que el nuestro. Hemos tenido momentos buenos, pero queremos que esos momentos se alarguen más en el tiempo”, explicó Escobar tras el último partido. Su fórmula, de momento, está funcionando y el Avilés empieza a ver la orilla con algo más de calma.

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