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El capellán del Avilés (y entrenador de fútbol) cree más que nadie en la salvación blanquiazul: "Cualquiera hubiera firmado llegar a la última jornada dependiendo de nosotros mismos"

Alfonso Abel Vázquez, párroco y capellán del cuadro blanquiazul, confía en la permanencia del equipo en Pontevedra: "Hay que tener esperanza "

El párroco Alfonso Abel Vázquez, capellán del Avilés, ayer, en la iglesia de Ujo. | J.V.

El párroco Alfonso Abel Vázquez, capellán del Avilés, ayer, en la iglesia de Ujo. | J.V.

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Javi Viso

Javi Viso

Ujo

A falta de escasos días para el duelo más importante de la temporada, y con las matemáticas claras -un empate sirve para conseguir la permanencia-, el Avilés se encomienda a la fe para lograr la salvación. Uno de sus aficionados más fieles es el párroco Alfonso Abel Vázquez (Lugo, 1973), capellán del conjunto blanquiazul desde hace casi dos décadas y el principal impulsor de la ofrenda floral que se realiza en la ermita de La Luz cada temporada. "La gente está demasiado pesimista, pero cualquiera hubiese firmado llegar a la última jornada dependiendo de nosotros mismos. Hay que tener esperanza", confiesa.

Vázquez, que lleva numerosas parroquias en la zona de la Cuenca (Figaredo, Santullano, Ujo, Santa Cruz, Valdecuna…), además de capellán del hospital Álvarez Buylla de Mieres, lleva vinculado al Avilés desde que Roberto Robles era entrenador del primer equipo. "Es una cosa muy bonita porque esto para mí es un sentimiento", admite, y realiza comparaciones entre el propio Avilés y la fe. "Hay cosas muy similares: en las celebraciones de los santos hay himnos, se les viste de un color determinado… y hay muchos creyentes, como en la afición del equipo", prosigue.

El párroco, además de fiel al Avilés, es un apasionado del fútbol. Lo practicó cuando era pequeño y cuenta con el título UEFA A de entrenador, con el que podría entrenar hasta Primera Federación, la categoría blanquiazul. "El Avilés sería el único equipo al que no entrenaría porque estar con la familia no es siempre lo mejor. Cuando lo sientes es muy distinto todo", explica entre risas. Actualmente, acompaña a uno de los alevines del Racing de Mieres, ya que lo que más le gusta es "el fútbol formativo".

Su anécdota en Llagostera

Aficionado al Avilés desde bien pequeño, Vázquez recuerda sus primeras veces en el Suárez Puerta y también numerosas anécdotas viajando por toda España acompañando al equipo. Una de las más curiosas, durante la vuelta en el play-off de ascenso a Segunda ante el Llagostera en la temporada 13-14, con remontada final de los catalanes (3-2). "Allí estuve", reconoce orgulloso, aunque llegó en la segunda parte al estadio catalán. Por aquel entonces era párroco en La Corredoria y cuando terminó su jornada cogió dos aviones (Asturias-Bilbao y Bilbao-Barcelona) y un coche de alquiler en la ciudad condal para llegar al encuentro, aunque no pudo verlo desde el inicio. "Aparecí en la segunda parte cuando perdíamos 2-0 y al final quedamos eliminados", lamenta.

Pese a la tensión generalizada en el ambiente, al Avilés le vale con no perder en Pontevedra para seguir una temporada más en Primera Federación y eso tranquiliza al párroco. "Yo creo que vamos a conseguirlo con un empate y muchos goles. Digo que un 2-2 porque es raro que no encajemos, pero también que no marquemos alguno", admite mientras prosigue con su discurso optimista. "Tenemos muy buenos jugadores y somos mejores fuera que en casa". Esta temporada, con los horarios de la categoría de bronce, Vázquez ha podido ver la mayoría de los partidos ‘in situ’ y, cuando no puede, incluso los ve en diferido.

Eso sí, pese a su enorme confianza, lo que no hará el lucense es rezar por la victoria blanquiazul. "Eso hay que hacerlo porque los jugadores y sus familiares tengan salud, que son cosas que influyen en el rendimiento y muchas veces no se habla de eso". Pero sí apoyará a una plantilla que se encomienda a la fe para lograr el objetivo. "El otro día pude conocer a Lolo Escobar y sé que es muy creyente", comenta. Todos juntos esperan cumplir en el último enfrentamiento del año para conseguir el gran objetivo del curso: la salvación.

La peña El Coliseo organiza el viaje a Pontevedra

De cara al trascendental encuentro ante el Pontevedra, la afición blanquiazul no dejará solos a los suyos y la peña El Coliseo ya ha organizado un viaje a tierras gallegas con un autobús de 43 plazas. El precio será de 40€ (35€ para los peñistas), sin incluir la entrada. Hasta el momento, el club pontevedrés ha facilitado 100 localidades a la afición avilesina para el sector visitante de Pasarón.

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