01 de abril de 2018
01.04.2018

El exjugador del Oviedo Pelayo Novo, "evoluciona favorablemente" tras una operación de seis horas

El jugador hablaba por teléfono apoyado en una barandilla antes del impacto, según el Albacete, y fue evacuado "consciente" | El futbolista se precipitó cuando estaba concentrado en Huesca y sufrió múltiples fracturas, de las que fue operado en Zaragoza

01.04.2018 | 01:42
Pelayo, a la derecha, en su etapa en el Oviedo luchando por un balón con Ander Herrera, entonces en el Athletic Club, en un partido de la Copa del Rey, en diciembre de 2011.

Víctor Varela, consejero delegado del Albacete, ha comunicado el estado de salud de Pelayo Novo tras las seis horas de operación de ayer en el Hospital de Zaragoza. El mandatario del club manchego aseguró que "evoluciona favorablemente" dentro de la gravedad de las heridas que sufrió. Varela reconoció que fue "una intervención muy importante" y manifestó que ahora lo único importante es que "se recupere lo mejor y lo antes posible". Eso sí, no quiso hablar de plazos y sí de una "evolución paulatina". El jugador tiene sedación que quieren retirar paulatinamente, sus constantes están bien. Vamos ser prudentes y dejar a los profesionales del hospital que lo valoren. Tenemos la esperanza de que esa evolución paulatina va a ser positiva". "El jugador tiene sedación que quieren retirar paulatinamente, sus constantes están bien. Vamos ser prudentes y dejar a los profesionales del hospital que lo valoren. Tenemos la esperanza de que esa evolución paulatina va a ser positiva", epxlicó Varela.

Además, según ha informado el Albacete, Pelayo ya comienza a responder a algunos estímulos neurológicos, aunque permanece "estable dentro de la gravedad" en el hospital zaragozano.

El exjugador del Oviedo Pelayo Novo (Oviedo, 1990) se cayó ayer, sobre las 11.30 horas, del tercer piso del hotel de Huesca donde estaba concentrado con su actual equipo, el Albacete. El golpe le provocó heridas muy graves que motivaron que fuera traslado de inmediato al Hospital Clínico de Zaragoza. Los primeros en encontrarse con el jugador y en auxiliarle fueron los también exfutbolistas azules Néstor Susaeta y Rubén Miño. El exportero azul, muy afectado por lo sucedido, se ha remitido al comunicado del club manchego a llamada de este periódico.

Pelayo sufrió múltiples fracturas por la caída y fue sedado e intubado nada más llegar la ambulancia que le trasladó a la UCI del hospital zaragozano, con pronóstico reservado. El jugador, que salió del hotel "consciente", según varios compañeros de equipo, estuvo acompañado en todo momento por el médico del club manchego, Juan Miguel Armero. Al futbolista, a eso de las 17 horas, le trasladaron al quirófano, donde le operaron los cirujanos del centro hospitalario maño. Al cierre de esta edición aún no se conocía el estado en el que se encontraba tras la intervención.

El incidente provocó el aplazamiento del encuentro de Segunda División que debía enfrentar ayer al Huesca y al Albacete, a las 20 horas, en El Alcoraz. Los compañeros del jugador, así como directivos y personal del club, estuvieron junto a la familia, que se trasladó de inmediato hasta el hospital zaragozano.

Víctor Varela, consejero delegado del Albacete, explicaba en Tiempo de Juego, en la cadena Cope, lo que conocía de cómo fueron los hechos: "Él estaba hablando por teléfono apoyado en una barandilla, en el rellano de las escaleras. Esto es lo que nos cuentan los que pudieron estar allí". Poco antes de la caída, el ovetense estuvo dando un paseo por las inmediaciones del hotel y conversando con Cifu, uno de sus compañeros en el Albacete. Poco después, el jugador cayó desde su habitación a un patio interior. Algunos de sus compañeros de equipo, en esos momentos en la cafetería del hotel, pudieron escuchar el ruido que produjo la caída del asturiano.

Las causas oficiales de la caída se desconocen en estos momentos, puesto que el asturiano se encontraba solo en el momento en que sucedieron los hechos. Lo único que se sabe es que poco antes estaba hablando por teléfono apoyado en la barandilla, según Varela.

El jugador estaba viviendo una temporada complicada por causa de las lesiones. Fuentes de la familia de Pelayo reconocían que el estado de ánimo del futbolista era delicado después de encadenar varias lesiones en las últimas temporadas. "Estaba entrenando bien y después de cinco meses y pico inactivo estaba fuerte y deseando volver a jugar. Está claro que encantado no estaba y que tenía la autoestima baja", indicaban estas fuentes. El pasado verano, Pelayo se incorporó a un equipo rumano, el Cluj, procedente del Elche, que había descendido a Segunda B. Pero el ovetense cambió de destino a finales de agosto, cuando el Albacete le contrató. Poco después de fichar, el ovetense sufrió una grave lesión. El asturiano se había reincorporado al trabajo con sus compañeros y el entrenador del Albacete, Enrique Martín, aseguró hace una semana que sería importante para el equipo: "Estoy muy contento de la evolución de Pelayo y creo que será un jugador que nos dé ese pase definitivo antes o después de la primavera, no le falta mucho para incorporarse", publicaba en otro tuit.

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