27 de enero de 2019
27.01.2019

Un enemigo a once metros

El Oviedo solo ha anotado la mitad de los penaltis lanzados desde su regreso a Segunda

26.01.2019 | 23:43
Toché falla un penalti ante el Huesca de hace dos temporadas.

A los 61 minutos La Romareda enmudeció. Oswaldo Alanís, experiencia en las más altas cotas del fútbol mexicano, se encaminó a los once metros para ejecutar el penalti cometido sobre Bárcenas. Si el Oviedo anotaba, la exigente grada de La Romareda. Cristian se convirtió en el héroe maño en una acción instintiva: con los brazos estirados, abajo, repelió el zurdazo de Alanís. Aún quedaba un mundo pero la acción levantó a La Romareda y empujó a los suyos. Fue, para todos, el punto de inflexión en un partido que acabó sonriendo al Zaragoza.

El lanzamiento sirvió además para ahondar en la herida azul desde los once metros, un enemigo que lleva poniendo dificultades al Oviedo desde su último ascenso a Segunda División. Entonces, campaña 2015-16, Cervero y Susaeta eran los especialistas desde los once metros. El escaso protagonismo en el verde del nueve le dio protagonismo al extremo. Susaeta anotó aquel curso cinco de los seis lanzamientos intentados. Pero el que falló fue doloroso: ante el Leganés, en el Tartiere, en la antepenúltima jornada. Una estocada a las aspiraciones de play-off.

Para la 2016-17, los azules contaron con dos lanzadores. Toché anotó dos (ante Rayo y Sevilla Atlético) y falló dos, frente a Córdoba y Huesca. Este último fallo, jornada 35, en el 1-1 final fue decisivo: el equipo acabó saliendo del play-off. Ese año, Linares lanzó y anotó frente al Córdoba.

El cuso pasado es el que el maleficio se acentúa. Berjón acertó ante el Lugo y Aarón, frente al Nàstic. Ahí se acabó el buen tino. Fallaron penas máximas: Linares (contra el Huesca en los dos partidos), Berjón (en Tarragona) y Rocha (frente Osasuna), para dejar el acierto en un pobre dos de seis.

En la presente temporada, los azules aún no saben lo que es anotar desde los once metros tras los fallos de Joselu (Reus) y Alanís el pasado viernes. En total, en los últimos cuatro años el Oviedo ha anotado 10 penaltis y ha fallado 9: solo presenta un 52,6% de gol en estos lanzamientos. El registro contrasta con los penaltis recibidos. En el mismo plazo, desde 2015, los rivales han anotado 13 de 16 penaltis, es decir, el 81,25%.

Los lanzamientos de penaltis son una de las rutinas en el último entrenamiento de la semana en El Requexón. Tras una sesión que suele extenderse por hora y media y que suele acabar con partidillos en espacio reducido, un grupo de jugadores se queda con los porteros para ensayar faltas y penaltis mientras el resto de compañeros estiran. Entre los lanzadores suele encontrarse Alanís, especialista en otros equipos previos. También suelen lanzar futbolistas como Toché, Joselu, Bárcenas o Christian Fernández. Tras los fallos ese curso de Joselu y Alanís las dudas se centran en saber quién será el siguiente lanzador de un penalti.

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