02 de septiembre de 2019
02.09.2019

La increíble trayectoria de Obeng

El ariete, que ayer anotó también con el Vetusta, pasó de jugar en Preferente en 2017 a ser el tercer delantero del Oviedo

02.09.2019 | 00:00
Obeng pugna con Álex López por un balón en el Oviedo-Lugo.

Samuel Obeng tiene 22 años y solo 37 minutos de experiencia en Segunda División. Lleva 13 años en España, se maneja en catalán y es una persona muy positiva.

En el Oviedo vive un sueño, dicen los que le conocen. Y no es para menos. El delantero azul, que ya sabe lo que es anotar con el primer equipo -ante el Dépor- y con el filial -ayer metió un doblete para ganar al Langreo- puede presumir de un ascenso imparable. Peldaño a peldaño, casi sin pretenderlo, Obeng ha pasado de competir en la segunda juvenil catalana en 2014 a meter goles con la camiseta del Oviedo en 2019. "Mete goles con el alma. Es un luchador", asegura su gente cercana. Adaptado a la ciudad, vive en un céntrico piso, la historia de Obeng es de superación.

Hace cinco años, cuando el Oviedo todavía paseaba por Segunda B, Obeng no tenía nada que ver con el futbolista musculado, físico envidiable, que ahora se entrena a diario en El Requexón.

Con 16 años era un chico muy delgado que jugaba en los juveniles del Gurb, un humilde club perteneciente a un pequeño pueblo con el mismo nombre, de unos 2.500 habitantes, en la provincia de Barcelona. Allí llegó Obeng desde Nsapor (Ghana), cuando tenía solo nueve años. Su padre había emigrado pocos años antes desde África buscando trabajo. Él vino con su madre y con su hermana pequeña, Jennifer. El fútbol siempre fue su pasión, pero hasta que llegó a España nunca antes lo había practicado en un campo. Jugaba descalzo y en la calle. La pasión por el deporte rey, además, la comparte con su hermano mayor, Francis Asomah Boadi, que juega de mediocentro en el Almudévar, de la Tercera División aragonesa. El círculo de los Obeng lo cierra Rose, la hermana mayor.

Pero lo que llama la atención de la vida de Obeng es su trepidante carrera. Llegó a España siendo un niño y tardó pocos días en apuntarse al equipo de Gurb. Mientras estaba en el colegio empezó a soñar con ser futbolista. Estuvo seis años en el club catalán. Y en 2014 Marc Delgado, agente de futbolistas, hoy amigo inseparable de Obeng, supo apreciar un delantero con cualidades. El problema a solventar era el físico. Para ir en serio con el fútbol necesitaba más fuerza.

Poco a poco, con sesiones diarias de entrenamiento, ganó en masa muscular. El Manlleu lo recluta en 2014 para la primera juvenil nacional. Obeng, incluso, llega a ir pre-convocado con la selección catalana sub-18. Hizo las pruebas, pero no debutó. El Getafe, en 2015, lo recluta para ser juvenil. Allí es suplente, jugó muy poco, pero la etapa le sirvió de aprendizaje. Regresa un año después a Cataluña, a las filas del Girona. Mete 10 goles en la primera catalana (lo equivalente en Asturias a preferente) y tiene la intención de jugar en el filial, en Segunda B. Pero el Girona lo rechaza. Es 2017 y parece complicado prever que Obeng esté solo dos años después anotando goles en Segunda. Pero el fútbol depara sorpresas.

El Granollers, en Tercera División, es su trampolín definitivo. Mete 10 goles y al año siguiente, en la temporada 2018/2019, el Calahorra lo recluta, aunque le hace ficha amateur.

En Calahorra, sin ser titular, acaba el curso con 7 goles. El Oviedo lo sigue, llevaba haciéndolo toda la temporada. Eduardo Rergis, jefe de la cantera azul, ve futuro en Obeng. Incluso con visos para llegar al primer equipo. Cuando Obeng recibe la llamada del Oviedo no lo duda. Lo celebra. Está ante su oportunidad.

Y el club azul firma al futbolista. De preferente en Cataluña al club azul en tiempo récord. Obeng empezó entrenándose con el filial, pero Egea lo recluta sin pensarlo al ver un par de entrenamientos. Y el resto se conoce: pretemporada azul con el primer equipo y el tercer delantero para Egea. Ayer, además, también encandiló a El Requexón ante al Langreo. Está previsto que regrese pronto a la disciplina de Egea.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook