11 de septiembre de 2019
11.09.2019

El Oviedo no tiene final feliz

Empiecen bien o mal, los azules han recibido un gol en cada uno de los cuatro partidos de Liga después del minuto 88 de juego

11.09.2019 | 00:23

En cada uno de sus cuatro partidos, el Oviedo ha recibido un gol que o bien estaba en el tiempo añadido o bien dentro de los dos últimos minutos de juego. Y todos ellos le han costado puntos al conjunto azul. Cinco puntos se le han escapado a los de Sergio Egea en esos instantes en los que parece que está todo decidido y que ya nada va a cambiar la suerte del encuentro.

Les sucedió ante el Deportivo de La Coruña (3-2) en un encuentro loco en el que al final el conjunto entrenado por Juan Antonio Anquela, exentrenador del Oviedo, consiguió la que hasta la fecha es la única victoria que ha sumado. En ese encuentro, dos goles pusieron las cosas muy favorables a los gallegos. Primero el exjugador azul Koné y después Aketxe golpearon a un Oviedo que no bajó los brazos y siguió peleando por darle la vuelta al encuentro. Recortó distancias el conjunto carbayón en el minuto 69, gracias a un tanto en propia puerta del Deportivo, y el jugador del filial Obeng puso un empate que parecía ya definitivo, pues se consiguió ya en el minuto 78. Pero ahí se llevó Egea el primer golpe de muchos en los últimos instantes de los partidos en lo que va de temporada. Santos, en el 88, dio la victoria al cuadro coruñés.

Una vez puede pasar, pero cuando se repite mucho ya empieza a parecer demasiada mala suerte. El que más caro costó al Oviedo fue el gol que le metieron ya en el tiempo añadido, en el minuto 91, frente al Lugo, en el único encuentro que los azules han disputado esta temporada en el Carlos Tartiere. Los ovetenses ganaban desde el minuto 5, de nuevo gracias a un efectivo Ortuño. Lo hicieron todo el partido, un duelo que controlaron pero que no fueron capaces de cerrar. Lo pagaron con el tanto de Herrera cuando ya los jugadores pensaban más en dirigirse a los vestuarios para celebrar la victoria en el primer partido que disputaban en su feudo que en otra cosa.

"Nunca en mi carrera me había sucedido algo así", dijo Egea después de que le volviera a pasar lo mismo en el partido que los azules perdieron ante el Fuenlabrada. El Oviedo recibió el tanto que le costó la derrota (2-1) en el minuto 90. Un duelo que empezó ganando el Fuenlabrada, con un gol de Jeisson, y que empató el equipo de la capital del Principado merced a otro tanto de su goleador, Ortuño. Un equilibrio que respondía a lo que se había visto sobre el terreno de juego del conjunto madrileño y con el que los dos se iban satisfechos. Hasta que llegó Anderson para sumar la tercera victoria consecutiva de un recién ascendido que ha comenzado la temporada por la puerta grande y para volver a golpear a un Oviedo al que, por el contrario, no le está saliendo nada bien este curso.

El remate llegó el domingo pasado en el campo del Mirandés con una nueva derrota (2-1) sobre la bocina. Esta vez el gol llegó en el minuto 88 y su autor fue Mario Barco. El encuentro lo comenzó dominando el Oviedo con un gol, cómo no, de Ortuño. Solo habían pasado diez minutos y los de Egea estaban cuajando un partido muy serio. Todo se empezó a desmoronar tras el empate del Mirandés, en el minuto 34, por medio de Merquelanz. A partir de ahí, el Oviedo perdió su solidez y la cosa no hizo más que empeorar. La expulsión de Christian Fernández obligó a los azules a intentar un ejercicio de supervivencia que parecía les podía resultar. Lo hizo hasta el minuto 88, pero una vez más, cuando todo conducía a un empate con el que al menos no irse de vacío de la localidad burgalesa, llegó el delantero del Mirandés a ajusticiar a los azules.

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