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El Alcalde apremia a pintar las butacas del Tartiere de azul y el Oviedo promete hacerlo

El club está en pleno reajuste presupuestario por el covid y el Consistorio se muestra comprensivo: "Entendemos que hay otras prioridades"

La grada del Tartiere, antes del partido ante la Ponferradina.

La grada del Tartiere, antes del partido ante la Ponferradina. MIKI LÓPEZ

En pleno parón veraniego, a solo tres días de que abra oficialmente el mercado de fichajes, los asuntos que el Oviedo tiene pendientes con el municipio desembarcaron ayer en el Ayuntamiento de la capital asturiana. El Consistorio, a través del alcalde Alfredo Canteli (PP), metió presión al club azul para

"Lo tiene que hacer el Oviedo (pintar los asientos) porque estaba pactado cuando firmamos el patrocinio. Es una parte que le corresponde al Oviedo y todavía ayer (por anteayer) coincidí con ellos y se lo reclamé. No deben andar muy allá de dinero, pero tiene que pintarlos el Real Oviedo. Están con ello y habrá que esperar un poco", afirmó Canteli a mediodía de ayer en el Ayuntamiento tras el recibimiento al Covadonga por su ascenso a Segunda División B.

El regidor ovetense, en esas declaraciones, hace referencia al acuerdo pactado entre ambas instituciones a principios de la pasada temporada, cuando el club azul se hizo cargo, a instancias del Consistorio, de cambiar el maltrecho césped del Tartiere, un problema que se venía arrastrando desde la inauguración del estadio en el año 2000. Dicha obra, según ambas partes, corrió a cuenta del Oviedo. "Lo primero que hicimos, en un compromiso mío personal, fue cambiar el césped, que ahora es uno de los mejores a nivel nacional. Estamos con más cosas", dijo Canteli.

Paralelamente a ese movimiento, el Ayuntamiento se convirtió en el principal patrocinador del club gracias un acuerdo que se cerró en el pasado mes de agosto, pero que no se hizo oficial hasta diciembre, cuando el nombre del municipio se estampó en la camiseta del equipo carbayón. La alianza, muy celebrada por ambas partes tras meses de negociaciones, se cerró por tres temporadas por las que el Oviedo percibiría 325.000 euros en cada una de ellas y el Ayuntamiento se beneficiaría de la promoción turística y la visibilidad que el club daría a la ciudad.

Ese dinero que percibe el club, según se interpreta de lo dicho ayer por Canteli, sería el que iría destinado a pintar de azul los asientos, un viejo anhelo de la afición carbayona sobre el que en campaña electoral estaban de acuerdo los principales grupos políticos que se presentaron a las elecciones locales. El Oviedo, que guarda una buena sintonía con el actual equipo de Gobierno de la ciudad, estuvo ayer muy atento a las palabras del regidor. La postura del club es clara: sostiene que económicamente no es el mejor momento para pintar los asientos, pero recalca que cumplirá con el compromiso adquirido con el Ayuntamiento. No obstante, tal y como indicó ayer Canteli, no parece que, al menos a corto plazo, la esperada obra de los asientos vaya a tener lugar. El Oviedo no es ajeno a la crisis económica derivada del coronavirus y está en pleno reajuste presupuestario en casi todos los departamentos de la entidad, en un plan programado ya desde el confinamiento por la pandemia.

De hecho, la prioridad actual de la dirección deportiva pasa por reestructurar todos los contratos de la primera plantilla para disponer así de más límite salarial para fichar. De ahí que asuntos como el pintado de los asientos, o más actuaciones pendientes, queden en un segundo plano por el momento. Pese a la advertencia de ayer de Canteli, el Oviedo y el Ayuntamiento recalcan que trabajan mano a mano y que el contacto entre ambas entidades es continuo. "Entendemos que las prioridades son otras en estos momentos y nos ponemos de lado del club. Forma parte de nuestra idea ver los asientos de azul, pero hay tiempo de sobra para todo", indicó Mario Arias, edil del PP y portavoz municipal. El club y el Ayuntamiento trabajan paralelamente en más planes conjuntos, como, por ejemplo, poner un apellido comercial al estadio Carlos Tartiere para así tener más ingresos de cara al límite salarial. El club azul pidió permiso al Ayuntamiento hace ya varias semanas y éste se comprometió a estudiar un cambio en el convenio para hacerlo posible.

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