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El Oviedo busca un nueve de diez

El club necesita fichar un ariete que le asegure al menos una decena de goles, como ya hizo con Linares, Toché, Joselu y Ortuño

Ortuño celebra un gol ante el Mirandés, con Tejera detrás, en la temporada que acaba de concluir.

Ortuño celebra un gol ante el Mirandés, con Tejera detrás, en la temporada que acaba de concluir. ÁNGEL GONZALEZ

El Oviedo tiene que volver a acertar con el fichaje de un delantero que le garantice muchos goles. La salida de Alfredo Ortuño, que marcó la pasada temporada quince tantos y que regresa al Albacete, equipo del que llegó cedido al Oviedo, y la marcha de Ibrahima tras acabar su contrato, deja a los azules sin un referente en la faceta anotadora. En las cinco temporadas que han pasado desde que el Oviedo regresó al fútbol profesional, el equipo siempre ha tenido a un ariete que ha terminado la Liga con al menos diez goles.

Los azules ya acertaron con el goleador antes de aterrizar en Segunda. En la campaña del ascenso, la 2014-15, la incorporación de Linares fue clave para conseguir un objetivo que el Oviedo no terminaba de alcanzar en años anteriores. El delantero de Zaragoza fue el máximo goleador de toda la Segunda B con nada menos que 28 tantos. Una cifra espectacular que, además, le acreditaba para ser un delantero importante también en una categoría superior.

En el regreso del Oviedo a Segunda, los azules volvieron a demostrar su buen ojo para fichar gol. Lo hicieron con la incorporación de Toché. El delantero murciano llegaba procedente del Deportivo, con el que había tenido pocas oportunidades en Primera, y demostró su enorme eficacia marcando 17 goles. Linares, consolidado como delantero suplente, aportó otros 6 y el extremo Susaeta, en una de sus mejores temporadas, 9 más. Entre todos consiguieron hacer una buena temporada que se truncó al final con la salida del entrenador Egea cuando el Oviedo iba tercero en la clasificación, siendo sustituido por Generelo, que no consiguió meter al equipo en el play-off de ascenso.

El buen rendimiento de Toché le dio crédito de sobra para continuar una temporada más siendo el referente claro en el ataque del Oviedo. Y, con Hierro en el banquillo, el murciano calcó sus números de la temporada anterior, haciendo otras 17 dianas. Linares volvió a ser el completo ideal, aportando 8 tantos más. De nuevo, una campaña en la que los azules estuvieron en la parte alta de la tabla y se quedaron cerca de los puestos de play-off.

El Oviedo decidió darle continuidad a esa pareja de goleadores de cara a la temporada 2017-18, a pesar de que los dos eran ya jugadores veteranos. De hecho, ese año Toché jugó mucho menos que los anteriores, castigado por las lesiones, bajando sus registros a 6 goles. Pero un incombustible Linares le suplió con garantías y aportó 10 tantos a un equipo que acabó séptimo la Liga, empatado a 65 puntos con el sexto, el Numancia, que disputó el play-off de ascenso.

Para la siguiente campaña era evidente que el Oviedo necesitaba un relevo en ataque. Los elegidos para hacerlo fueron Ibra y, sobre todo, Joselu, un jugador que en su etapa en el Lugo consiguió marcar 23 goles en Segunda. Linares puso fin a su fabulosa etapa en el Oviedo y Toché pasó a tener un papel más secundario. Joselu, aunque no cumplió las expectativas aportó 10 goles, por los 6 de Ibra y los 2 de Toché.

La temporada que acaba de terminar para los azules, el Oviedo volvió a acertar a la hora de buscar a su referente goleador. Ortuño, un jugador con contrato en el Albacete, pero con el que no contaban los manchegos, se revalorizó en el conjunto azul marcando quince goles. Tanto se revalorizó que el Albacete ahora sí cuenta con él y el Oviedo busca a otro nueve de diez.

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