27 de agosto de 2020
27.08.2020
La Nueva España

Los aspirantes pasan el test

Un Oviedo al que le faltan aún muchas piezas tira de jugadores del filial que tratan de hacerse un hueco en el primer equipo

27.08.2020 | 01:18
Javi Mier, a la derecha, ante Nolito, ayer en el estadio de Balaídos.

El de Balaídos era un partido importante para algunos jugadores que en un principio estarán en el filial pero que quieren ser importantes también en el primer equipo, gente que lleva tiempo a medio camino, entrenando y haciendo la pretemporada con los profesionales y después sumando minutos con el filial, en Segunda B. En el equipo inicial que sacó ayer Ziganda se encontraban Riki, Vanderson y Javi Mier, tres de esos futbolistas que sueñan con una oportunidad.

El de ayer fue un compromiso complicado para ellos, puesto que les tocó vérselas con la versión más potente del Celta, la que ofreció en la primera parte, en la que fueron superiores al Oviedo. Aún así, Riki, que jugó de mediapunta, tuvo su protagonismo en el primer gol, que marcó Obeng tras un disparo suyo que despejó el portero. Javi Mier, por su parte, formó con Tejera en el doble pivote y sufrió la presión sin tregua del centro del campo del cuadro gallego. Una gran lección para él. Vanderson, por su parte, sufrió por el escaso caudal ofensivo del que dispuso el equipo azul.

Mejor parado salió uno de los que salió más reforzado del partido de ayer ante el Celta, el extremo derecho Viti, que, además de marcar el tanto de empate, estuvo muy activo desde que entró a la media hora de juego hasta que salió, un cuarto de hora antes de que acabara el choque. El lavianés encaja muy bien en esa idea que tiene Ziganda de que su juego pase mucho por las bandas, por intentar desequilibrar con los extremos.

El Oviedo, en estos momentos, mientras se cierra el fichaje de Cedric Teguia y no se concretan las renovaciones de Saúl Berjón y Yoel Bárcenas, está huérfano precisamente en esa posición que se quiere reforzar y ayer Viti se aprovechó de ello para demostrar que, en el caso de que lo necesiten, se puede contar con él.

Los que tenían ayer un día complicado y una de sus últimas oportunidades para reivindicarse eran esos jugadores a los que el club les ha dicho que no se cuenta con ellos y a los que aún no se ha encontrado equipo. De inició formó Diegui Johannesson, que acabó la pasada temporada cedido con el Cartagena, con el que ascendió a Segunda. El asturiano cumplió de lateral derecho durante la primera parte y dejó el sitio el que será supuestamente titular en esa posición, Juanjo Nieto, en la segunda. Luchas Ahijado, por su parte, cubrió en la segunda mitad el hueco que queda por llenar en el lateral izquierdo, donde el Oviedo solo tiene en estos momentos a Mossa.

También de inicio formó otro de los supuestos descartes, el central Ugarte, que cubrió el puesto de Carlos Hernández, que está volviendo a entrenarse después de dar positivo por coronavirus.

En la segunda parte entró Edu Cortina, al que también se le está buscando un destino para que salga con una cesión. En su caso formó en la medular junto Jimmy, una dupla de canteranos que funcionó bien y que fue el motor del Oviedo en los mejores momentos que tuvo durante el partido que acabó empatando a 2 con el Celta.

Tanto los aspirantes como los descartados tienen complicado ser protagonistas esta temporada, pero un ejemplo de que las cosas pueden dar un giro inesperado lo tienen en el autor del primer gol de los azules: Obeng. El ghanés llegó sin hacer ruido al filial la pasada temporada y ha terminado renovando para jugar con el primer equipo hasta 2023.

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