23 de septiembre de 2020
23.09.2020
La Nueva España

Vitaminas contra el Espanyol

Blanco Leschuk y Aburjania superan los test de la Liga, se entrenan con el resto del grupo y apuntan a la convocatoria del próximo partido | "Llevo entrenando desde junio; si por mí fuera, jugaría ya", señala el georgiano en su presentación como futbolista del Oviedo

23.09.2020 | 00:53

Sobre uno de ellos no hay dudas: es hombre de área. Un futbolista sobre el focalizar el juego de ataque. Su estatura, 1,90 metros, le da algunas ventajas. El otro aporta más ductilidad. Puede hacer de pivote clásico (de 6), de interior con llegada al área (de 8) e incluso de clásico mediapunta (de 10). De perfil claramente ofensivo, los dos, Gustavo Blanco Leschuk y Giorgi Aburjania, llegan para darle al Oviedo un plus en ataque. El protocolo no pondrá más obstáculos y ayer, tras superar el segundo test PCR, se incorporaron al trabajo grupal. Habrá que esperar a la decisión de Ziganda, pero los dos apuntan a la lista de 23 hombres para enfrentarse al rival más temible este año en Segunda: el poderoso Espanyol.

El Cuco ya tiene a sus mandos a dos futbolistas llamados a dar un salto de calidad al equipo. Aurjania ha sido el último en llegar. Centrocampista de talento, encargado de la construcción y con tendencia a merodear el área contraria. Traducido: competencia directa para Tejera y una solución si Ziganda quiere cambiar de dibujo, por ejemplo con tres en el medio.

"En Holanda llevo entrenándome desde junio. Si por mí fuera, jugaría ya", explicó el internacional georgiano en su puesta de largo como futbolista del Oviedo. Un club al que llega atraído por su "proyecto ilusionante" tras una operación por la que los azules tuvieron que abonar "una cantidad insignificante", según expuso Arnau.

Aburjania viene rodado, tras la pretemporada en Holanda y la presencia con la selección de Georgia, con quien disputó algunos minutos en el duelo ante Lituania de la Liga de las Naciones el asado 5 de septiembre. La adaptación a Segunda tampoco le costará tras su paso anterior por Nàstic, Sevilla Atlético y Lugo. "Conozco la Segunda y es una competición muy complicada, cada vez más", advierte, antes de subrayar las fortalezas que intuye en su nuevo equipo: "Le he visto en los dos partidos de Liga y ante el Athletic. Es un conjunto que sabe a lo que juega".

El duelo ante el Espanyol (marcado para el lunes a las 21.00 horas pero que podría ser ubicado el domingo), el equipo con más tradición este año en la categoría y, previsiblemente, el tope salarial más elevado con mucha diferencia sobre el segundo, exige a Ziganda y sus pupilos un esfuerzo extra. Está en juego el primer triunfo de la temporada, una pasarela a la tranquilidad que siempre es bien recibida en una plaza como Oviedo, que tiende a la inestabilidad.

El técnico trabaja con sus hombres en el búnker de El Requexón, cerrado por las normas de la Liga a periodistas y aficionados, y en su cabeza está la posibilidad de darle la alternativa a Blanco Leschuk desde el inicio. Para ver a Aburjania habrá que esperar más, con Edgar y Tejera afianzados como pareja indiscutible en la medular. En todo caso, Ziganda sonríe: por fin tiene dos piezas básicas para sus planes.

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