18 de octubre de 2020
18.10.2020
La Nueva España

El Oviedo quiere que el derbi no pare

Ziganda parece dispuesto a mantener el 4-4-2 como sistema, aunque con cambios atrás: regresan Nieto y Arribas tras su sanción | Los azules quieren aprovechar en Gerona la inercia del triunfo ante el Sporting para seguir creciendo en la clasificación liguera

18.10.2020 | 00:03
El Oviedo quiere que el derbi no pare

Ya ha sucedido otros años, especialmente recordado fue el curso con Anquela en el banquillo: el Oviedo gana el derbi y después, por una cuestión inexplicable, se desinfla. En todo caso parece la excepción a la regla. El partido ante el Sporting supone más que tres puntos. Un triunfo gratificante para el aficionado, pero también un importante impulso en lo emocional para un grupo que veía cómo en el inicio de campeonato solo la fortuna le daba la espalda. Por eso, y porque el equipo sigue en déficit de puntos como reconoció el viernes Ziganda, el choque de Montilivi está señalado como el del despegue a los puestos nobles de la tabla.

Aún es pronto para valoraciones pero los puntos siempre son el mejor sustento para un proyecto. Más aún ahora que la competición se estrecha con 5 encuentros en 2 semanas: un maratón de partidos que recuerda al regreso a la competición del curso pasado postconfinamiento. Aquella vez, al Oviedo le sentó muy bien la consecución de choques.

Ahora, Ziganda busca que su equipo siga siendo competitivo en un escenario duro como Montelivi, el feudo de uno de los llamados a pelear de tú a tú con los recién descendidos y su ayuda por el descenso. El inicio de curso ha mostrado a un equipo a trompicones capaz de caer en su feudo ante el Fuenlabrada y de ganar en Leganés, pero, como ha advertido Ziganda. ninguna conclusión es ahora definitiva en una competición tan especial, con un periodo de adaptación mayor que en anteriores ediciones.

Ziganda quiere seguir en la misma línea y desea, sobre todo, los puntos. Se trata de mantener los conceptos pero en una versión más práctica, como la que se vio ante el Sporting. El 4-4-2 parece que ha llegado para quedarse, aunque en algunas ocasiones, y cuando el rival lo demande, se verá la opción del media punta por detrás del ariete. Lo que ya se sabe de antemano es que ese rol, el de delantero centro, está en manos de Blanco Leschuk que ante el Sporting demostró que es algo más que un atacante a la antigua usanza. Baja pelotazos, asiste y juega con criterio. También hace ruido en el área. Ziganda lo sabe y la libreta del técnico presenta algunos matices con el Tiburón sobre el terreno de juego.

El capítulo de novedades se centrará esta vez en la defensa, con dos piezas fundamentales que vuelven a estar disponibles tras cumplir su partido de sanción. Nieto regresa al flanco derecho, donde se emplea como un motor de gran cilindrada, Arribas recupera el papel de líder de la defensa. Los damnificados serán, previsiblemente, Mossa y Christian, que rayaron a gran nivel en el derbi asturiano.

En el resto de posiciones parece haber una apuesta clara por la continuidad, en la misma línea que ha acompañado al equipo desde el inicio. El once más probable es el formado por Femenías; Nieto, Grippo, Arribas, Lucas; Sangalli, Edgar, Tejera, Nahuel; Blanco Leschuk y Obeng. Completan la lista de convocados Brazao, Carlos Hernández, Christian, Mossa, Jimmy, Riki, Javi Mier, Aburjania, Borja, Cedric, Viti y Mujica.

El Girona llega a la cita con cierta necesidad. Ha jugado dos partidos menos y su triunfo en Leganés la semana pasada aporta estabilidad al proyecto, pero las dos derrotas iniciales pesan en un equipo que quiere luchar por lo más alto. La sensible baja de Stuani será suplida por Sylla, que ya triunfó en su estreno en Butarque anotando el gol del triunfo catalán.

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