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Batalla tras batalla para el Oviedo

Los azules se enfrentan a cuatro rivales en diez días con la acumulación de partidos del pasado curso como espejo

Los jugadores calientan en El Requexón.

Los jugadores calientan en El Requexón. Miki López

La acumulación de esfuerzos es ese peligro al que todos los entrenadores se acercan con cautela. Es tiempo de alabar la profundidad de la plantilla y los recursos que uno tiene, pero en la mayoría de los casos, a los técnicos les inquieta por tener que cambiar la rutina. Ahora,

Los últimos 11 partidos de la temporada pasada mostraron a un Oviedo sólido, del que Ziganda supo explotar cada recurso para alejar el fantasma del descenso a Segunda B. En aquel sprint final, los azules lograron 5 victorias (0-1 en Gijón, 1-0 al Mirandés, 2-1 a Las Palmas, 2-4 en Zaragoza y 1-0 al Racing), tres empates (0-0 contra la Ponfe, 2-2 ante el Depor y 0-0 frente al Fuenla) y tres derrotas (1-0 en Soria, 2-0 en Cádiz y 2-1 en Elche). El Oviedo fue, en ese periodo, el cuarto mejor de la categoría, con 18 puntos, solo superado por Fuenlabrada (21), Huesca (20) y Las Palmas (19). El ejemplo para reaccionar no es tan lejano.

Ahora, el calendario se vuelve a estrechar. Apenas hay tiempo para asimilar la derrota de Gerona, dolorosa por cómo llegó, tras el empujón anímico del derbi. El Rayo Vallecano, uno de los equipos más atractivos de este inicio, pone a prueba mañana la capacidad de reacción de los de Ziganda. Llega avalado por su excelente rendimiento como local (9 puntos de 9, incluyendo la victoria de la pasada jornada ante el imbatible Espanyol) y con una asignatura por mejorar: sus números fuera. Ha ganado un choque y perdido otros dos.

Con Iraola a los mandos, el Rayo es un equipo que quiere pelear por el ascenso. Así lo manifiestan de forma clara desde el vestuario. El peligro lo pone Isi Palazón, en un inicio de campeonato excelente. Lleva dos goles, el último el que acabó con la racha de Diego López, y peligro constante desde la banda.

Tampoco tendrá mucho tiempo para asimilar lo que suceda ante el Rayo el equipo azul, ya que el domingo visita al Leganés, uno de los llamados a pelear por el ascenso directo. La ayuda económica por el descenso es el argumento más sólido para otorgarle un rol de favorito. El Lega intenta cogerle el tono a la competición y trata de que Butarque sea su refugio. De momento, el Girona ya se ha ido de allí con los tres puntos.

Los de Martí cuentan con una nómina de delanteros que asusta: Borja Bastón, Michael Santos, Juan Muñoz, Arnaiz€ Pero el más resolutivo en estos compases iniciales es Sabin Merino, autor de tres tantos.

La segunda semana con doble cita se inicia con el choque del miércoles ante el Logroñés (21.30 horas) en el Tartiere. Los rojiblancos han iniciado la competición con algunos problemas aunque ya han saboreado la victoria, gracias a un gol decisivo del exoviedista David González frente al Almería en la quinta jornada (1-0).

Los riojanos, que cuentan con un partido menos, no han sumado aún lejos de Las Gaunas: derrotas 1-0 en El Molinón y 2-1 en Las Palmas. El peligro lo aporta Andy, centrocampista con llegada: lleva dos de los tres tantos de los suyos.

El atasco de encuentros se cierra el fin de semana del 31 de octubre y 1 de noviembre, cuando el Oviedo vuelve a hacer las maletas para visitar a Las Palmas, otro de los conjuntos que, sin estar en el primer lugar en la lista de favoritos, aspira al play-off. Los de Mel se sujetan en su rendimiento en casa: 7 de los 9 puntos en su casillero los han logrado en su campo.

El jugador más desequilibrante es Sergio Araújo. Tan solo ha sido titular en dos ocasiones pero ya acumula tres dianas en su hoja de servicios. Su actuación ante el Almería este pasado fin, con un doblete, es su mejor aval.

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