Rober Sierra, en primer término, ante Mendi y César Suárez. | Miki López

El Oviedo B sumó su segunda victoria consecutiva en el que fue también su segundo derbi regional seguido. El filial azul empezó perdiendo, remontó el gol del Marino, que llegó en la primera aproximación del equipo de Luanco a la portería de Berto Hórreo, y acabó jugando con diez durante casi veinte minutos por la expulsión de Vanderson por una roja directa. Los de Oli, por su parte, desaprovecharon una gran ocasión de sumar su primera victoria o, al menos, sumar un punto en un encuentro que se les puso a favor con el gol inicial de Míchel y en el que acabaron jugando con un hombre más durante buena parte de la segunda mitad.

En los primeros minutos del duelo regional, los de Emilio Cañedo dispusieron de dos oportunidades bastante claras: la primera en un pase de Javi Cueto, que continuó Ton Ripoll con un centro chut; y un minuto después en otra internada de Toni Ripoll, que fue sin duda el mejor jugador del cuadro local, cuyo centro lo remató fuera Vanderson.

Siguieron las oportunidades para los oviedistas por parte de Raúl Prada en una falta cercana a la frontal del área, que remató fuera, y de nuevo de Ton Ripoll, pero en esta ocasión Emilio Morilla despejó a córner. Incluso, pasada ya la media hora de juego, Javi Cueto puso a prueba a Buru, que acertó a despejar bien el balón. Pero, en la que fue la primera aproximación de los de Luanco a la portería rival, llegaba el gol con un disparo de Míchel desde fuera del área ante el que posiblemente Berto Hórreo pudo haber hecho algo más.

Antes de los primeros 45 minutos, de nuevo Raúl Prada y Javi Cueto dispusieron de acercamientos peligrosos al área visitante.

En la segunda parte, ante un Marino muy replegado, que solo dejó en punta a Mendi, el filial oviedista logró la igualada tras un saque de esquina del juvenil Álex Suárez que Vanderson acertó a cabecear a la red. Unos minutos más tarde, Guille Bernabeu remató desde fuera del área un balón que se estrellaba en el travesaño de la portería defendida por Buru. La lesión de Trabanco, que fue sustituido por el exoviedista Sergio Orviz, fue la antesala del gol de la victoria para los de Emilio Cañedo, que llegó como consecuencia de un centro de Raúl Prada que materializó Javi Cueto de disparo raso.

En unos minutos, el Oviedo B había volteado el marcador, pero la expulsión de Vanderson a poco más de un cuarto de hora para el final puso la emoción a un partido en el que Marino tuvo la posesión e incluso adelantó al exsportinguista Míchel a la posición de delantero centro. Una jornada más el filial azul se vio con un jugador menos en el campo y una vez más supo sobrellevar la situación y no deshacerse sobre el terreno de juego.

Lejos de ello, el filial oviedista se defendió con orden y sacó adelante un partido que le permite alejarse de los puestos de peligro y acercarse a la zona alta de la tabla. Por contra, el Marino sigue sin conocer la victoria y se coloca en los puestos de descenso tras disputar tres partidos. Los de Oli deberán reaccionar lo más rápido posible ya que esta nueva competición otorga poco margen de maniobra en una primera fase en la que tan solo hay diez equipos en el grupo.