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Así pasó Borja Sánchez a ocupar el sitio de Berjón

Rozada le dijo al “10” del Oviedo que para ser profesional debía jugar por la izquierda

Borja Sánchez

Borja Sánchez

Cuando Saúl Berjón hizo público a principios de septiembre lo que ya todo el mundo esperaba tras varios días de calma tensa, la preocupación cundió en buena parte del oviedismo. Y todo el vestuario asistía estupefacto a los acontecimientos. El faro insignia del ataque azul en las últimas cuatro temporadas

Saltaban las alarmas. Incluso el Cuco, que había contado poco con Berjón, se puso en lo peor y trasladó su preocupación. Porque fue por ahí, por la izquierda, por las botas del ovetense, por donde había pasado casi todo el arsenal ofensivo en los últimos cursos. Berjón centraba y un delantero (Linares, Toché, Ortuño, Joselu…) remataba. Se fueron 29 asistencias en cuatro temporadas y 12 goles.

Y es precisamente por la siniestra por donde quiere volver a lucir el Oviedo. Con Borja Sánchez. Otro ovetense, también canterano y heredero del “10” de Berjón, se perfila como el dueño de la banda. El sábado ante Las Palmas se ubicó en la izquierda y Ziganda le pretende dar continuidad. El club, que todavía tiene pendiente mejorarle la ficha y elevar su cláusula (es de tres millones de euros), celebra su nueva posición. “Tiene que ser un jugador esencial”, explican. Las similitudes entre Berjón y Borja, que tuvieron una buena relación cuando compartían vestuario, no se quedan en el lugar de nacimiento.

Borja Sánchez

Para empezar, ninguno de ellos se formó como futbolista como extremo. “Saúl siempre jugó de punta o de mediapunta. Conmigo habitualmente era nueve, aunque a veces lo probamos por la banda, tanto en la derecha como en la izquierda y se adaptaba perfectamente. Al final un jugador con talento puede acoplarse donde sea. Berjón acabó triunfando en el Oviedo jugando por la izquierda. Con Borja puede suceder algo parecido”. Lo dice Paco Fernández, exjugador azul y extécnico del Racing o del Lealtad, entre otros.

Paco tuvo a sus órdenes al ahora jugador del Burgos (se enfrenta este fin de semana al Covadonga) en el juvenil del Oviedo, en el Berrón y en el Lealtad. “De aquella era raro verlo de extremo. Tenía mucha potencia y calidad para romper a la espalda, pero en la banda no era lo habitual. Recuerdo que hasta alguna vez jugó por la derecha”, explica. A Berjón, como dice Paco, jugar por la banda le pilló de sorpresa. Y ahí acabó jugando en Primera.

Algo parecido está pasando con Borja. Siempre fue mediapunta o mediocentro ofensivo. Por sus buenas condiciones en esas posiciones le reclutó el Real Madrid. Hasta que un buen día Javi Rozada, su técnico en el Vetusta, le dijo una frase que pudo cambiar su carrera. “Si quieres ser futbolista profesional tienes que jugar por la izquierda”, recuerda un miembro de aquel vestuario. Borja abandonó la mediapunta, se recostó en la banda y así el Vetusta ascendió a Segunda B y al año siguiente logró su mejor clasificación histórica en la categoría de bronce. Luego volverían a coincidir en el primer equipo.

Aunque Borja casi nunca jugó en la izquierda la temporada pasada: solo 3 partidos de 34. El 8%. Frente al Huesca en El Alcoraz, contra el Sporting en el Tartiere y ante el Mirandés en el campo azul. Las necesidades del equipo, unido al peso de Berjón y Bárcenas, hacían muy difícil su participación en los costados.

Ziganda sí probó con él en pretemporada en la banda y lo ubicó ahí en las primera citas, aunque los fichajes de Nahuel y Cedric indicaban que Borja volvería a la mediapunta. Así fue hasta Las Palmas, donde Nauhel encontró su sitio de enganche. “Borja puede acoplarse ahí perfectamente e ir hacia dentro. Sucede lo mismo que con Berjón: cuando hay talento todo se puede arreglar. Además, veo que Borja tiene mucha implicación en la defensa en esa banda. Se sacrifica y echa mano”. El ovetense, salvo cambio de planes, volverá a jugar mañana de extremo ante el Castellón. La banda izquierda del Tartiere le espera.

Pareja con Leschuk en el balón parado

El Cuco Ziganda centró el entrenamiento de ayer en El Requexón en ensayar jugadas de ataque a balón parado. A diferencia de lo que suele ser habitual en la ciudad deportiva, esta vez no hubo táctica a dos días de un partido, el de mañana ante el Castellón en el Tartiere (18.15 horas). Sí hubo muchos centros y remates en el campo número 4. Hubo una pareja de ataque que se compenetraba en los movimientos: Borja Sánchez y Gustavo Blanco Leschuk. El canterano iba a la corta, pero balón acababa en la cabeza del argentino, que no estuvo muy fino en los remates. Esa jugada se repitió una y otra vez durante unos treinta minutos (el entrenamiento duró una hora y media). Tras eso los jugadores enfilaron a vestuarios. Leschuk, que salvo sorpresa será mañana titular ante el Castellón, buscará anotar su primer gol como oviedista tras varios partidos sin ver puerta. El delantero argentino erró un penalti ante Las Palmas.

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