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Ziganda reclama más juego directo y se piensa la zaga de La Romareda

“Tenemos que centrar más rápido y no tocar tanto el balón”, pide el técnico del Oviedo a sus jugadores en El Requexón

Ziganda, en el centro, da indicaciones a sus jugadores ayer en El Requexón, con Riki a la izquierda y Diegui y Lucas a la derecha. | Julián Rus

Ziganda, en el centro, da indicaciones a sus jugadores ayer en El Requexón, con Riki a la izquierda y Diegui y Lucas a la derecha. | Julián Rus

El Oviedo ha superado su crisis inicial y ahora está intentando asentar definitivamente su nuevo estilo. Ese que ha aparecido como de la nada en las últimas dos citas y que, con una mezcla de colmillo y fiabilidad atrás, le ha dado al equipo una dirección a seguir. Por eso,

El Zaragoza es la próxima parada del viaje: un gigante herido, en crisis, con el entrenador recién despedido (Rubén Baraja), el del filial al mando de forma momentánea y el portero titular (Cristian) de baja por una lesión. Y el Oviedo quiere hurgar en la herida mañana con “centros, centros y centros”. Así lo repitió varia veces ayer Ziganda en el entrenamiento matutino en El Requexón.

El técnico azul se centró en trabajar con los suplentes ante el Castellón, mientras los titulares completaban un entrenamiento regenerativo. Casi ni tocaron balón. No estuvieron ni Aburjania ni Brazão, que ya están con sus selecciones para sus compromisos internacionales. Christian, sustituido ante el Castellón por un golpe en el hombre, trabajó sin problemas.

El navarro les pidió a sus pupilos todavía más juego directo. Ziganda no quiere que su equipo se pase el balón para nada. Se quieren evitar las pérdidas de tiempo. “Tenemos que centrar más rápido y no tocar tanto el balón, que a veces nos liamos. Hay que ponerla rápida al área”, pidió a los extremos que debían colgar balones en los ejercicios ofensivos.

Grippo y Arribas, suplentes en las últimas citas, eran los encargados de defender las jugadas. Ziganda estuvo muy encima de Viti, que empezó siendo titular y ahora ha perdido el puesto por Sangalli. “Enorme”, le dijo varias veces. Lo mismo sucedió con Obeng, el gran perjudicado por el nuevo sistema con mediapuntas que ubica a Nahuel detrás del ariete. Un sistema que, de momento, ha venido para quedarse. Lo esperado en la alineación del Cuco es algún cambio, pero en la zona defensiva. El ataque, si todos están aptos, no se tocará. Las plazas que pueden tener un retoque son la de central izquierdo –Cristian, Grippo y Arribas se lo disputan– y la del lateral zurdo, entre Mossa y Lucas.

El lateral valenciano, precisamente, analizó ayer esa competencia que tiene en la banda con el canterano. “Se ha dado así (que él juegue más en el Tartiere y Lucas lo haga fuera de casa), pero es anecdótico. Me centro en el día a día, entreno para jugar en casa y fuera y el míster decide lo que cree que es mejor para el equipo. Me guste o no la decisión siempre la respaldo, porque lo importante es el equipo”, dijo Mossa antes del entrenamiento.

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