Un buen Oviedo logró plantarle cara tras el descanso al Almería: uno de los favoritos al ascenso y, posiblemente, el equipo con un juego más atractivo de Segunda. Pero los de Ziganda tuvieron que remar con viento en contra. Demasiado. El del colmillo del Almería y el de un nuevo “penaltito”, una pena por un choque ligero de esos que ahora justifican los VAR de los campos de España. La derrota (1-2) acaba con la mejor racha de la temporada: 5 partidos sin perder.

Apostó Ziganda por refrescar su once, con 7 cambios respecto a Lugo. Tocaba lo más parecido a un once ideal, aunque con algunos retoques. El más destacado, el descanso de Sangalli, que le cedió su sitio a Viti. Junto al de Laviana, Nahuel, Borja y Blanco Leschuk, de regreso al once.

El Oviedo salió asustando, con una internada de Viti y la cosa parecía que se podía igualar. Apretaba arriba el equipo de Ziganda y al Almería le costaba. Pero no tardaron los andaluces en hacerse con el control. Con un juego de posesión a contracorriente en la esforzada Segunda.

Una pérdida de Edgar fue aprovechada por los de José Gomes para montar una contra. Aketxe centró pero Carlos despejó ante Sadiq. Para entonces, el nigeriano ya se había convertido en un dolor de muelas para la zaga carbayona. A los 13 minutos, el delantero corrió a la espalda de Christian y Carlos, recortó a este, y disparo con escasa fe, raso. Desvío Femenías.

Peores consecuencias para el Oviedo tuvo la acción del minuto 24. Sadiq volvió a escaparse del pelotón con alegre pedaleo. Carlos, medio metro por detrás, forcejeó con él, en una acción clásica entre zaguero y delantero. Sadiq cayó y el árbitro señaló penalti. El VAR se mantuvo en silencio, parece que justificando la decisión del árbitro en el contacto entre los jugadores, una carga normal en todo caso. Corpas anotó con maestría.

El caso es que al Oviedo le tocó reaccionar ante un equipo que se mostraba muy cómodo en el campo, jugando en el campo del rival. Hasta el descanso, solo otra opción visitante: un disparo de Corpas arriba.

Metió a Arribas por Carlos Hernández al inicio de la segunda parte Ziganda, buscando ajustar mejor atrás. Además, el equipo dio un paso adelante, jugando en terreno almeriense. Tras una serie de acercamientos, respondieron los visitantes, con una falta de Aketxe que rozó el poste

Pero el Oviedo estaba cómodo. Y a los 64 minutos, 3 después de que Sangalli pidiera penalti y 2 de una gran intervención de Femenías, tuvo su premio. Acertó Blanco Leschuk en el área, puro olfato, tras un rebote sin dueño.

El Oviedo crecía en el partido, erguido ante un muy buen rival. Lo que pasa que entonces el choque entró en una fase de alternancia, con opciones en ambas áreas. Justo el escenario que mejor se le da a un Almería en racha.

Se vio a los 78’. Lazo encaró y encontró a Corpas en el área. El extremo cruzó con maestría para hacer el 1-2. Un golpe demasiado duro para la notable segunda parte azul. Y es que el Oviedo lo intentó hasta el final, más con corazón que argumentos, pero el Almería, equipo aspirante, supo templar y llevarse los tres puntos.