Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Borja Sánchez, centrocampista del Oviedo: “El vestuario está dolido, toca levantarse y entrenar fuerte”

“Sabemos el trabajo de Leschuk más allá de los goles, tenemos que ayudarle entre todos"

Borja Sánchez, disputando un balón con Mula. | LOF

Borja Sánchez, disputando un balón con Mula. | LOF

Pocas veces un empate a domicilio supo a tan poco en la reciente historia del Oviedo. La forma en que se escapó la victoria en el Fernando Torres, con el equipo en superioridad numérica y dos veces por delante en el marcador, escoció en la caseta. El canterano Borja Sánchez, que ayer salió a la palestra para dar explicaciones sobre lo ocurrido en Fuenlabrada, se mostró explícito. “Fue complicado y el vestuario está dolido. Disputamos bien el partido, logramos lo mas difícil, que era ponernos por delante, pero ese primer empate y el segundo en el último minuto es muy jodido para nosotros”, detalló el fino centrocampista, que opta por pasar página y centrarse ya en el Zaragoza, próximo rival en el Tartiere. “Toca levantarse y entrenar más duro que nunca”, subrayó Sánchez, que fue sustituido por Ziganda en el minuto 77, pese a que estaba despachando un partido más que aceptable.

El medio azul reconoció que el equipo venía de un mes “complicado”, en el que no acompañaron los resultados, destacando la importancia de haber roto la inercia negativa remontando el marcador ante el Lugo. “El de Fuenlabrada era un partido importante para nosotros, íbamos con las mejores intenciones pero no pudo ser”, afirmó Sánchez, que lamenta el hecho de que el equipo haya dejado pasar las oportunidades que ha tenido para intentar engancharse a la parte alta de la clasificación. “Ha habido momentos en los que hemos buscado una victoria que nos hiciera mirar un poco hacia arriba, pero no puso ser. Hay que hacer autocrítica y seguir trabajando”, advirtió.

Tras haber completado un gran trabajo defensivo ante el Lugo en el Tartiere, los azules volvieron a encajar tras un córner en Fuenlabrada, en una jugada de varios rechaces que la zaga azul no consiguió despejar. Borja Sánchez reconoce que la sangría de goles en saque de esquina –ocho en lo que va de competición– es algo que venía preocupando a los futbolistas azules. Sin embargo, el volante considera que el equipo ya defendió esos lances de manera “espectacular” ante el Lugo y que los goles del Fuenlabrada llegaron de “dos jugadas fortuitas que habrá que analizar”. “Nos duele que haya sido así. Es duro para nosotros”, añadió el oviedista.

“Somos conscientes de que la situación no es la deseada por todos. Los objetivos deben ser partido a partido, si hubiésemos ganado estaríamos más cerca de lo que todos queremos, pero ahora no queda mas que mirar al siguiente partido, no hay otra”, reflexionó el centrocampista sobre las metas que debe perseguir este año un Oviedo que todavía no ha conseguido superar la barrera de la mitad de la tabla.

El canterano azul también se refirió a la situación por la que atraviesa Gustavo Blanco Leschuk, delantero de referencia en la plantilla que no ve puerta desde hace ya dos meses y medio. “Sabemos el trabajo que hace más allá de los goles. Es complicado e imagino que le generara cierta ansiedad. Tenemos que ayudarle y hacer goles todos”, apuntó Sánchez, quien alerta desde ya que el equipo saldrá a por los tres puntos ante el Zaragoza pese a las bajas de Mossa y Sergio Tejera. “Son importantes, pero hay plantilla de sobra”, concluyó el centrocampista del Oviedo.

Compartir el artículo

stats